Algunos relatos relacionadas a los orígenes del surfing en Señoritas, Caballeros y sus olas hermanas

El fundador de la revista Tablista, Javier Fernández Urbina, comparte cómo fueron los inicios en la sede de QS 3.000 de la semana que viene


Por Javier Fernández Urbina

Yo empecé con la tabla en el verano de 1978, antes aprendí a correr olas con el cuerpo y después usando unas tablitas echado y desde el verano de 1979 iba a esas playas de Punta Hermosa a correr olas (era el paraíso de la felicidad pues hay derechas e izquierdas). A veces me iba a dormir echado en la rica arena blanca y gruesa de la playa Caballeros dentro de una bolsa de dormir junto al restaurante de un amigo pescador que se llama Marcelo (para correr olas todo el día una semana entera).

En los setenta se empieza a usar la pita y el wetsuit en el Perú y supongo que esto ayudó a que se empiecen a correr todas esas olas en Punta Hermosa, porque son de fondo rocoso y tienen olas fuertes.

En el inicio de esos maravillosos años setenta del siglo XX todavía no había una pista para los automóviles para acceder a esas rompientes y los tablistas bajaban caminando por el acantilado.

El Cholo Bouroncle (el dueño de BOZ) me contó que Señoritas se corre desde el año 1972 y Caballeros desde el año 1973. Antes, en los sesenta, los tablistas corrían Kontiki, Punta Rocas y La Isla sin pita y sin wetsuit con tablas de una quilla.

Sobre la punta rocosa en donde revientan las olas de Pacharacas (derechas) y Señoritas (izquierdas), cuento lo siguiente: ¿Quién le puso el nombre de Señoritas? Yo no lo sé, pero en esa playa estaban las chicas más lindas de Punta Hermosa y de Lima, en la arena disfrutando el sol y seduciendo a los tablistas con sus pequeños bikinis.

Pacharacas se empieza a correr en los ochenta y le pusimos ese nombre por ser el antónimo de Señoritas. En Lima, a las chicas que eran muy fáciles de conquistar se les llamaba así, ahora se les llama las jugadoras. A esa derecha también se le puso otro nombre “Punta Oscar” en homenaje al tablista Oscar Morante que era el dueño de un hotel para tablistas en Punta Hermosa y era un personaje muy querido por los vecinos.

Cuando falleció Don Oscar, los tablistas le hicimos un homenaje allí en el mar junto a esas olas. En la orilla de Señoritas estaba ubicado el restaurante de la familia Del Castillo, muy ricos los ceviches y las chelas heladitas.

Con respecto a la punta rocosa en donde revientan las olas de Caballeros (derechas) y Uluwater (izquierdas) lo que supe fue lo siguiente: el Cholo Bouroncle me relató que en el invierno de 1973 por primera vez corrieron las olas de Caballeros un grupo de cuatro tablistas, uno de ellos era Felipe Pomar (que ahora vive en Hawái). Cuando llegaron Felipe les preguntó como se llamaba y le respondieron que no tenía nombre. Cuando salieron del mar, Felipe les vuelve a preguntar si ya tenía un nombre, y como le volvieron a responder que no, él les dijo: “Bueno muchachos, como queda al costado de Señoritas le llamaremos Caballeros, ¿qué les parece? Y ellos le contestaron: “Perfecto compadre”.

Así, ese día se estableció esa regla creativa-tablista de usar un antónimo que se usó después para ponerle un nombre a Pacharacas – Señoritas.

En los ochenta empecé a correr yo sólo las olas izquierdas de Caballeros y me puse a pensar si funcionaba bien emplear esa regla creativa tablista del antónimo para ponerle un nombre (Pacharacas era Señoritas; entonces Caballeros = ¿?) pero no me gustaba el resultado.

Cómo en esa década se hizo famosa en todo el mundo la ola de G-Land (por los tubos) se me ocurrió ponerle ese nombre de Uluwater porque esta ola no tiene un tubo radical (como sucede en Indonesia si comparas a G-Land con Uluwatu). Y la verdad, yo no sé como le llaman el día de hoy a esa izquierda que muy pocos corrían. También recuerdo que el pico en donde se formaba esa izquierda divertida también tenía una derecha de corto recorrido pero con mejor forma que la izquierda, allí corría sólo un tablista llamado Sergio Marquina, por eso los locales de Caballeros también la llamaban el Pico Marquina.

Este pico revienta al norte del lugar en donde se acostumbra a coger las olas en Caballeros. Esa remada de unos 50 metros cruzando espumas desanimaba a muchos.

Con muchas cambios en la zona pero con la perfección similar de hace más de 40 años, Gabriel Villarán ataca el labio de Señoritas algunos días atrás. Foto: Adrián Villegas
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