Editorial: ¿Qué implicaría que la WSL se venda a un canal de entretenimiento?

Algunas reflexiones al respecto


Que la WSL busque inversores y digan que posiblemente se venda, que silenciosamente haya vendido la piscina de olas de Kelly, que todavía no se haya expresado al respecto, parece un tema por demás importante del que no se ha hablado casi nada.

Es cierto que las noticias se supieron ayer y seguramente se sepa alguna cosita más.

¿Ahora, a qué se debe todo esto? ¿Qué impactos causará? ¿Qué provocará que la posible venta o inversión venga de un canal de streaming o una agencia de entretenimiento?

¿A qué se debe todo esto? Parece que es un buen momento para vender porque la tendencia es que los canales como Netflix y Disney y demás han impulsado deportes enteros a partir de comprarlos y ser absolutos dueños.

Ziff ha sido, dicen, filantrópico con la WSL, pero es un hombre de negocios y la filantropía para él habrá tenido un límite.

En tanto, en cuanto a los impactos, me parece que en primer lugar si un Netflix compra la WSL, hay que olvidarse que vamos a poderla ver por Youtube y Tiktok gratuitamente, y que vamos a tener que pagarle a Netflix para hacerlo, Netflix o quien sea (se sabe que en su momento no se concretó la venta con la plataforma).

Es decir, desde el punto de vista del usuario el pagar para ver.

Desde lo deportivo, creo que todos han sido relativamente cuidadosos (Erik Logan fue el kamikaze que desde la WSL quiso hacer tonterías que no resultaron). Ensayo y error, no creo que rompan el tour mundial completamente ni que hayan cambios radicales estructurales. Pero realmente, con esto, nunca se sabe.

Finalmente: La respuesta más difícil de responder es la última… ¿Cómo impactará esto al deporte? A mí me parece que el problema no ha sido cómo se vende el deporte, yo creo que el surfing se vende bien y la liga hace las cosas bien… Más allá de unas vacaciones eternas de cinco meses, lo que se ve no puede verse mejor.

Lo que sucede es que el deporte en sí además de ser complicado técnicamente, difícil de entender para la audiencia mayor, es aburrido de ver como evento. Días sin olas, minutos y minutos sin que entre nadie y sin que la gente entienda que ese momento con la prioridad de uno genera cierta tensión… Una tensión que es extremadamente aburrida de ver: Son dos personas en el mar, uno persiguiendo al otro.

Para que luego se tome una ola que dura 10 segundos.

A los fanáticos nos encanta. Al público en general no.

El ejemplo perfecto es la Fórmula 1, que era un deporte bien de nicho y ahora tiene miles de tíos, abuelas y primos fanáticos. Y se justifican porque se hizo ese documental y luego se promocionó bien por las plataformas.

Pero la Fórmula 1 es simple: Hay una largada, una llegada y en unas horas se termina la carrera. Hay fanáticos que saben mil implicancias que un ser humano normal no, pero lo básico es maravillosamente simple: El que llega más rápido gana, punto.

En surfing no es así. Y está genial que no sea así.

Entonces creo que es iluso soñar con que crezca más allá de otros deportes o que por una venta a una cadena se cambie la historia del deporte.

Podrá crecer un poco más, podremos tener que bancarnos en el agua a un montón de papafritas que surfean como quien va a una plaza a tirar a patear una pelota, es decir, que para ellos es lo mismo y no su vida. Pero siempre será, en la gran escala de las cosas, un deporte de nicho.

Y espero no tener que tragarme las palabras porque por más que beneficiaría un montón un crecimiento abrupto, me gusta que siga así.

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