Editorial semanal: Bien por la filosofía de Cabianca

“Todo gira en torno a las grandes empresas, con muchísimos fabricantes y equipos enormes. No puedo competir con eso. Ni siquiera estoy seguro de querer hacerlo”


Me sentí identificado con Johnny Cabianca un par de días atrás.

Él, en una entrevista con Stab, cuenta que le preguntó al Britt Merrick, responsable de Channel Island, a cuántos eventos va anualmente. Y este le dijo que va a los CTs y a algunos challengers.

Si contamos que son como 20, el brasileño, eterno shaper de Medina, se preguntó: “¿Y entonces quién shapea las tablas?” y él mismo reflexionó: “Todo gira en torno a las grandes empresas, con muchísimos fabricantes y equipos enormes. No puedo competir con eso. Ni siquiera estoy seguro de querer hacerlo”.

Y la verdad es que en más de una ocasión me he planteado desde mi lugar el salir a competirle de tú a tú a los players grandes de Brasil y Estados Unidos y Australia, lograr esa inversión e ir tras la conquista de esos mercados.

Pero como pensó Johnny, supongo, eso implicaría sacar la mano de los foams, o quitar, en mi caso, los dedos del teclado. Ese amor tan grande que cada uno tiene.

Él tiene a su Medina y, salvando distancias, en DUKE está una fiel audiencia hispanohablante que con más o menos críticas (siempre bienvenidas), sigue la web.

Yo no lo descarto, creo que está dada la oportunidad para hacer esa expansión. Pero realmente soy feliz controlando DUKE a mi manera, sin presiones, sin voces susurrando, sin intereses mezclados, o, sin más intereses en el medio que el mío de sobrevivir y hacer lo que me gusta.

Ya es bastante complicado que DUKE sobreviva con una estructura de uno (o debo decir que somos tres pues es yo más mis dos hijos), como para agregarle más. Que sí, creo que puede dar un revenue importante, pero también seguro me va a traer dolores de cabeza o me alejará de mi propio teclado, por decirlo de forma romántica.

Cualquiera leería esto como un pensamiento mediocre, poco ambicioso, etcétera. La realidad es que en lo que yo hago soy lo menos mediocre que hay, trabajo todo el día siempre yendo a más, a más, a más y realmente dándolo todo haciendo posible el milagro que es que subsista una web de surfing en América Latina, desde Uruguay, el país menos surfero del planeta.

Ojo, también habría de los otros que dirían: “Está bueno que le des con todo a lo que tenés y seas feliz con eso. Cerca del teclado".

Entre estas posturas yo me paro permanentemente.

Pero Johnny me reconfortó. Mientras que los llamados “poronga” están peleándose por conquistar el mundo con un cuchillo en los dientes, a mí me gusta, me hace feliz estar detrás de la compu tecleando y no gritando por atención en las redes.

Entonces, me paro como Johnny. No sé si realmente quisiera hacer todo eso. Al final de cuentas esto que tengo es realmente muy lindo.

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