Editorial semanal: Gracias Juninho

La visión de ese brasileño que le terminó dando trabajo a este uruguayo en la página web más grande de su país


Internet me deslumbró. Venir de buscar revistas de surf como un enfermo a tener el mundo del surfing en una navegación en la WWW me dejó leer y ver todo lo que mi curiosidad demandaba.

En el comienzo, Waves.com.br era una de mis páginas de cabecera y como buen seguidor, ávido lector, comentaba todos los artículos.

Muchas veces con correcciones, críticas u observaciones de todo tipo. Corrección tras corrección terminé conociendo al responsable de aquella web, Alceu Toledo Junior, conocido como Juninho.

Para mí era una eminencia. Era el jefe de la web más grande de Brasil, todavía previo a la tormenta brasileña pero contemporánea a la explosión del surfing de ese pais. Sorprendentemente, en un mundo que siempre tuvo egos, Juninho fue super cercano y ameno, tratándome siempre de par en par.

Resultó que tras miles de correcciones, o de observaciones, de molestar un montón, lo que hizo Juninho fue invitarme a trabajar con él. Interesado sobre lo que sucedía del otro lado de América, me invitó a que escriba en “América do Surf”, mi propia columna.

Era una columna en la que se escribía sobre el surfing en Hispanoamérica y que, para la audiencia brasileña fue bienvenida.

Fue el primer sueldo de mi vida que me gané escribiendo de surfing. Llegó en un sobre por correo, en reales, no recuerdo exacto cuánto era pero fue suficiente como para sentirme impresionado con 19 o 20 años. Era en el 2000 o 2001… Algo así.

Luego pude trabajar de escribir de sufing en varios ámbitos más y hacerlo mi profesión. Pero siempre guardaré ese cariño y esa mentalidad: Al que estaba dando en el clavo, le dio un espacio, no le cerró la puerta (humildemente pienso).

Una actitud contraria a la que vive mucha gente hoy en día. Es decir, vino un uruguayo que él no conocía y se interesó por sus críticas, tanto que lo invitó a trabajar y le pagó, en lugar de mandarlo al diablo.

Un gran gesto, una gran mentalidad.

Seguí amigo de Juninho por siempre aunque, lamentablemente cada vez más de lejos.

Supe que tuvo problemas de salud, de dinero, pero estuvimos en contacto siempre y siempre con esa buena onda que siempre lo caracterizó.

Me dolió enterarme hoy de su muerte. Se fue un gran tipo, de los de antes. Lejos de las poses, de los influencers, de las redes sociales. Cerca de la información, de la seriedad, de la verdad. Pero siempre con una sonrisa, un chiste, la buena onda.

Se necesita la gente como él.

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