Editorial semanal: La tristeza de ver a Stab doblegándose ante las presiones

Lo lamentable de que existan esas presiones hacia gente que solamente está haciendo su trabajo; ¿tan poco respeto por los demás? ¿Tan poco amor propio por el trabajo de uno?


Se supone que Stab, y que cualquier medio de comunicación serio, cree en sus periodistas, cree en sus contenidos, hace que nosotros los lectores y suscriptores confiemos en lo que ellos publican y que no se doblegarán ante las presiones de las marcas, los surfistas, lectores desconformes y demás personajes del pequeñísimo mundo del surfing en el que nos encontramos.

Se supone que Stab y cualquier otro medio de comunicación va a publicar información sólida que no se va a dar vuelta o que va a desaparecer ante lo que se presume habrán sido presiones de los involucrados por una tonta pelea.

Y se supone que los involucrados también entenderán que es el trabajo de Stab informar.

Sí, es cierto que no es un alto contendio de alta investigación el hablar de los pormenores de una pelea entre do grupos de allegados a surfistas del CT. No encontraron a Ryan Crosby robando de la premiación y luego borraron la nota.

Borraron una nota no tan relevante.

Pero el punto tan, tan, tan importante es que se han doblegado ante las presiones. Especialmente agravado porque Stab se banca en buena medida de sus suscriptores que pagamos 80 dólares todos los años para que justamente nos informen.

A mí lo que se me ocurre pensar es: Si el medio más poderoso se doblega (debo decir que son más creadores de contenidos que periodistas, pero igual son un medio), qué mensaje le está dando al resto sobre cómo están planteados los jugadores de la industria. ¿Stab manda en lo que hace o Stab hace lo que le dicen los amigos y las marcas de Dora y Willcox?

El maestro de Sam McIntosh, dueño de Stab, que la vendió por millones y luego la compró por centavos, el que hace la brillantez de Stab in the Dark, entre otras cosas, ¿es tan cobarte que se deja doblegar ante esas presiones por una tontería?

¿Tan poco amor propio se tiene que deja sobre la mesa el hecho que su medio lo conducirán las presiones de las marcas y los surfistas?

¿Y después se hacen los cools?

Me deja perplejo. Me deja triste, desesperanzado.

Porque lo otro que parece que la gente no entiende (marcas, surfers, lectores) es que el medio como dice su nombre, actúa como transmisor de la información. El que se agarró a tortazos y se comportó como un tarado fueron todos los involucrados y el periodista de Stab estaba solamente haciendo su trabajo.

Entonces, al final de cuentas, Stab simplemente estaba mostrando lo que todas esas personas confundidas, haciéndose los machitos en pose de pelea, habían hecho.
Los que habían estado mal no eran los de Stab. Los que habían estado mal eran estos pseudo guapos que querían darse unos golpes porque se creen machos.

Y, que después, cuando se dieron cuenta que a la luz quedaban como unos tarados, fueron a meter presión que borren la nota.

Y, tal cual Rusia, Corea del Norte, Cuba, Venezuela y demás, censuraron. Pero lo triste es que Stab accedió a ser censurado. Y ni siquiera lo explicó.

Fue tristísimo.

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