Editorial semanal: Lo lindo que no se ve en los campeonatos de surf
Toda gente que trabaja haciendo lo que le gusta y compartiendo en buen espíritu ese sentimiento
Hay mucha gente que piensa que los campeonatos de surfing son un centro, una capital, una oportunidad para ejercer el jeteo… ¿Cómo decirlo para que se entienda? La pose, el mostrarse, el aparentar, etcétera.
Y si bien esto como todos los pensamientos populares tienen un trasfondo cierto, me gusta elegir lo lindo de estos.
Hay gente que de hecho piensa que los campeonatos están mal, que el surfing debería ser solo para gozar y no para medir quién es el mejor en algo que es una danza.
Y está buenazo que haya gente que piense así.
A mí me gusta pensar que vale lo lindo de las dos cosas. Pero me voy a centrar específicamentne en aquellas cosas que tal vez no se ven, pero son muy ciertas.
Una es que primero que nada hubo alguien que se animó y le metió el lomo a organizarlo. Se sabe que un campeonato de surifng no es un negocio millonario, para nada. De hecho, ninguno lo es ni al más alto nivel. Como mucho será “un aceptable negocio” para muy, muy pocos a nivel mundial.
Me gusta destacar primero a aquel que se anima a organizarlo, que sé muy bien, de pies a cabeza, es algo muy difícil. Desde conseguir el dinero hasta entregar la última lycra pasando por el diseño de los trofeos y el contrato del personal. Solo por mencionar algunas cosas.
Una vez que todo está organizado, caemos los que trabajamos ahí. Y la realidad es que tenemos mucha suerte de poder trabajar en un campeonato. ¿Qué puede ser más lindo que mirar buen surfing todo el día con gente amiga que comparte la misma pasión que vos?
Y hay que decirlo. Sea como locutor de playa al lado de los jueces, o en el equipo de tranmisión en vivo, o en una sala de prensa, cuando uno trabaja en un campeonato de surfing no hay malas caras; todos están trabajando agradecidos por lo que les tocó ese día.
Hoy fue un día de esos. Dejé la voz en un trabajo miti miti de locutor de playa y de la web en la primera etapa del circuito nacional y fue hermoso.
Es un campeonato en el que se trabaja por el jornal y todos en realidad están porque les gusta su trabajo. Algunos desde las 2am en la playa laburando para que todo salga bien.
La verdad que ser juez parace ser un trabajo complicado… Yo lo miro de cerca y me parece tremendo, y ellos lo hacen porque les gusta mucho el surfing, disfrutan de su trabajo y se nota. Y, vale decir, son hermanos entre ellos, son una comunidad muy zarpda de hermanos que llama la atención; una especie de raza.
Y creo que en esa están todos los que laburan en el evento.
Tienen ganas de meterle, de dedicar su día y si pueden su vida a eso. Se nota claramente lo que digo.
Y, mientras que todo esto sucede, en el agua se ve tremendo buen espectáculo. Pero lo que importa en este editorial es lo que pasa por fuera del agua, o por detrás.
Aunque claro, cuando el evento terminó, yo me fui pal agua porque estaba re fisurado.
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