El último deseo de Eduardo Arena Costa “El Monstruo” (1928 - 2019)

El periodista peruano Javier Fernández Urbina repasa vida y obra del recién fallecido dirigente y expone una intima conversación en la que hizo dos pedidos relevantes


Por Javier Fernández Urbina

En nuestros días, cada vez que se organiza una competencia de tabla en cualquier playa del mundo, ya sea profesional o entre aficionados, el resultado final de la contienda, donde siempre hay ganadores y perdedores, se decide por un conjunto de jueces que utilizan: el criterio moderno de juzgamiento.

Hace muy pocos días, el 1º de diciembre del 2019, falleció el hombre que lideró una reforma integral para la organización de las competencias mundiales de tabla. Para hacer esa reforma integral, el propuso, con su equipo, entre varios aportes, crear un criterio de juzgamiento justo y legítimo.

Esta norma es un valioso legado que entregó a las siguientes generaciones de tablistas de todo el mundo. El nombre de este personaje inolvidable, nacido en el Perú, es: Eduardo Arena Costa (un apellido paterno y materno muy apropiado para alguien que se enamoró de las olas del mar).

Y por qué digo: ¿el moderno criterio de juzgamiento? porque se utiliza desde febrero de 1965, cuando se organizó en las olas de Punta Rocas, en el distrito de Punta Negra (Perú), el primer campeonato mundial de tabla reglamentado por la International Surfing Federation (ISF).

Este es el moderno criterio de juzgamiento que se redactó y aprobó en el verano de 1965: El tablista será juzgado y obtendrá el máximo puntaje al deslizarse a la mayor velocidad, en la distancia más larga posible, en la zona más peligrosa de la ola y haciendo las mejores maniobras funcionales.

Esta fórmula fue aceptada por los representantes de la primera federación de naciones tablistas: Eduardo Arena (Perú), Robert Evans (Australia), Wally Froseith (Hawai), Max Whettland (Sudáfrica), Joel De Rosney (Francia) y Jim Graham (Estados Unidos). No fue aprobada por unanimidad. El representante del Perú solicitó con variados argumentos, durante las discusiones, para que también fuera añadido el siguiente principio: En la ola más grande.

En la revista publicada por el Club Waikiki (Miraflores, Perú) cuando celebró su 25° aniversario en 1967, hay un artículo escrito por El Monstruo en donde nos relata algunos detalles de cómo emprendió la reforma de las competencias mundiales de tabla:

“En Sídney habían organizado extraoficialmente por primera vez un ‘Campeonato Mundial de Tabla Hawaiana’ en el mes de mayo de 1964 y fueron invitados tablistas de casi todo el mundo. Fue un lindo torneo en el que deportivamente no ocupamos los primeros lugares, pero, en cambio, socialmente fuimos los campeones; indudablemente fue la mejor parte del viaje y dicen que hasta ahora se acuerdan de nosotros.

Hasta esa fecha muchos países habían organizado torneos, pero todos con reglamentos e ideas propias; yo siempre tuve en mente que la ‘Tabla Hawaiana’ debía ser como cualquier otro deporte, en el sentido que debía haber una ‘Institución Internacional’ que la regulara.

Aprovechando que en Sídney había representantes de todos los países, cité a una reunión y se sentaron las bases para la formación de lo que es ahora la International Surfing Federation; como consecuencia de mi iniciativa, me eligieron presidente”.

Es necesario decir que cuando se organizó esa competencia en las olas de Manly Beach (Australia) por la Australian Surfriders Association en 1964, también ya existían otras que usaban el nombre de ‘internacionales o mundiales’ como el Makaha International Surfing Championships (Hawai) o los Campeonatos Internacionales de Tabla que se organizaban en el Perú por el Club Waikiki.

Eduardo lideró la ISF con mano firme desde sus primeras gestiones en 1964 hasta el año 1972, cinco competencias mundiales oficiales se hicieron durante su mandato en las olas de Punta Rocas (1965 - Perú), San Diego (1966 - Estados Unidos), Rincón (1968 - Puerto Rico), Bells Beach, Johanna y Skene’s Creek (1970 - Australia) y San Diego (1972 - Estados Unidos). Además en ese período se creó otra organización internacional con la misión de crear el primer circuito de competencias profesionales de tabla en 1976. Uno de los autores de ese circuito fue Fred Hemmings (Hawai), el ganó en 1968 el título mundial ISF. Fred rememora lo siguiente en el libro Surfeando Tablistas (2017) de la periodista peruana Josefina Barrón Mifflin:

“Eduardo Arena Costa tuvo un tremendo impacto en mi vida. Tuve el honor de participar en el equipo hawaiano que viajó al campeonato mundial de tabla ISF en 1968. Eduardo hizo este torneo en la playa Rincón, en Puerto Rico. Me fue muy bien. El liderazgo de Eduardo me inspiró a dar los siguientes pasos de la evolución del surfing, como inaugurar al deporte de la tabla a nivel profesional, incluyendo el Pipeline Masters en 1971 y otros eventos. Randy Rarick y yo empezamos así el primer circuito mundial de tabla profesional en 1976. He corrido varias olas en mi trayectoria, incluyendo el puesto de senador del Estado en la política hawaiana y el de empresario del deporte ¡Gracias Eduardo!”

En una cena de gala que el Club Waikiki (Miraflores, Perú) organizó para apoyar un proyecto tablista en Huanchaco, pude ver por primera vez en mi vida a los socios de este club fundado en el año 1942 con su traje oficial de gala -un elegante saco azul con la insignia del club en el bolsillo derecho-. Esa vez me acerqué a platicar con el fundador y primer presidente de la ISF. En esa conversación él me confía su último deseo, mirándome a los ojos y agarrándome con firmeza mis dos manos:

“Javier, antes de morir, me gustaría recibir un reconocimiento especial por mis aportes a la tabla peruana y mundial. Yo me merezco que el Estado peruano me otorgue los Laureles Deportivos del Perú, por ser el fundador de la institución deportiva que ha logrado que el deporte de la tabla compita en los Juegos Olímpicos. A mi ya me hicieron un homenaje en los Estados Unidos, la Surf Industry Manufacturers Association (SIMA) me otorgó el Lifetime Achievement Award. Yo quiero celebrar mis logros en el deporte con todos mis amigos en mi país, el día que me otorguen ese reconocimiento”.

Eduardo Arena recibe de manos de Fernando Aguerre el Lifetime Achievement Award de la SIMA.

En esa inolvidable conversación, aproveché para conocer su opinión; si le parecía justo que el Perú solicite que se corrija el palmarés de los campeones mundiales oficiales de tabla (individuales) en la asamblea de los países que hoy participan en la organización que el creó ¡ya son más de 100 las naciones afiliadas! Y esta fue su respuesta:

“Ya estoy cansado de hablar ese tema, eso ya lo he conversado más de cien veces con las autoridades de la federación de tabla del Perú y también con las que ahora conducen la ISA (International Surfing Association). Si tu puedes hacer algo, hazlo, es un pedido legitimo, la primera competencia oficial entre selecciones nacionales de tabla se hizo aquí, en el Perú.”

He revisado las reglas. Para poder otorgarle a Don Eduardo los Laureles Deportivos del Perú en el grado Gran Cruz (es la máxima condecoración, consta de una insignia y diploma) se debe cumplir el siguiente requisito: Haber prestado servicios excepcionales en la dirección del deporte peruano por un periodo no menor de 25 años.

Yo me pregunto: ¿Es importante valorar solamente una larga trayectoria en la conducción del deporte? Y, ¿qué sucede cuando alguien logra un servicio excepcional en un plazo más breve? Yo creo que Eduardo se merece ese reconocimiento, pero, para lograrlo, parece que se tendría que modificar o perfeccionar el requisito. Otra opción es otorgarle La Orden El Sol del Perú, existen los antecedentes de otras personalidades del deporte peruano que han recibido ese reconocimiento.

¿Y el otro asunto? Para poder sustentar una solicitud formal para corregir el palmarés oficial de la historia de las competencias mundiales de tabla entre naciones, se necesita hacer una investigación académica.

Felizmente, ya encontré a la persona idónea. Es un tablista peruano que es doctor en historia y antropología. Se llama Miguel Huarcaya Fajardo y ya lo esta investigando en su tiempo libre, para reunir las evidencias. Para difundir sus hallazgos se ha organizado un grupo en facebook: Perú Surf Historia en el Mundo (ya tiene 1,560 miembros).

Recomiendo leer el comunicado que se publica ahí con el título: ‘Rectificando la historia del surfing: el Perú en la historia de las competencias mundiales de surfing’. Para culminar esta tarea académica se necesita crear un fondo de dinero y uno de los productos es preparar un libro en español e inglés (y quizás un video documental).

Yo agradezco al director de este medio de comunicación digital en lengua española, por permitirme compartir a sus lectores el último deseo de ‘El Monstruo’. La periodista Josefina Barrón Mifflin, en su libro Surfeando Tablistas (2017) lo expone así:

“Un diario reconocido mundialmente como Los Angeles Times, en su edición del 22 de noviembre de 1970, reconoce el valor de Eduardo como patriarca de la tabla hawaiana: Con las disculpas al difunto Duke Kahanamoku, Eduardo Arena Costa es la persona responsable del surfing a nivel competitivo como lo conocemos hoy en día”.

Yo me encargué de promover por las redes sociales esa conversación que tuve con Don Eduardo, para comunicar su último deseo en mi país. Pero todavía no se ha logrado hacerlo.

Ahora yo la comparto aquí a los tablistas de todas las naciones. Soy de una generación que heredó, disfrutó y admiró desde la década setenta del siglo pasado, lo que nos legó Don Eduardo y su equipo. Hoy el Perú es nuevamente un país sobresaliente en las competencias mundiales ISA y en los circuitos profesionales. También somos la primera nación tablista del mundo que ha creado un sistema legal sensato para garantizar la conservación de las rompientes que forman las olas para el deporte en nuestras orillas del mar, y en la playa Punta Rocas (en donde se hizo el primer campeonato mundial de tabla ISF) se ha construido el Centro de Alto Rendimiento para educar ahí a los futuros campeones mundiales.

Algunos valores básicos para hacer competencias justas y legítimas en cualquier disciplina deportiva son la verdad, el respeto y el honor. No es bueno que el organismo que hoy gobierna la tabla a nivel mundial y la conduce a su primera participación en los Juegos Olímpicos de Verano, Tokio 2020, consienta esa duda. Hay que averiguar la verdad.

También es importante (para registrarlo en la historia de la tabla en el Perú) que los tablistas peruanos hombres y mujeres, los aficionados y los campeones, solicitemos que el Estado peruano le otorgue a Don Eduardo Arena Costa, ‘El Monstruo’, Los Laureles Deportivos del Perú o La Orden El Sol del Perú.

Arena junto a Aguerre y al autor de la nota, Fernández Urbina.
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