La emoción no me deja dormir

Algunos apuntes sobre la aventura secreta que enfrento


Me invitaron a un viaje alucinante del que no puedo hablar, pero puedo hablar de la vida, ¿verdad? Porque somos seres libres y nuestra prédica es parte de esa libertad, jajaja. ¡Qué momento el que enfrento!

No me puedo dormir.

Tras 17 horas en dos aviones , aproximadamente, sin haber dormido en una cama ayer, llegué cerca del destino final, del destino del día D (¿de dónde viene lo de la d?), y sé que estoy muerto, pero no me duermo.

¡Estoy emocionado por lo que viene!

Escucho a Lizzo, Melissa Viviane Jefferson, me gusta su actitud y su forma de celebrar la vida, su valentía; eso de pararse como mujer fuerte y fuck you all. ¡Qué bien ella! #Genia

Pero, volviendo a lo que por lo menos a mí me importa: Ahora tengo que prepararme, tengo un gran desafío por delante y estoy muy mal físicamente. ¡Es verdad que en El Salvador la semana pasada pude ponerme un poco al día! Pero una semana en casa y un viaje de 30 horas, físicamente, te deja un poco mal.

Otro factor a tener en cuenta es el cambio de temperatura, pasar del calor que ahora hay en Uruguay, sin usar wetsuit. O el calor de El Salvador, de la semana pasada a 4/3 y botas…

Sea como sea, siempre todo, sea siendo bueno o malo, será una historia para contar.

Acá hay un viaje, un latino en un lugar escondido y un desafío con gente importante.

Y, si todo sale mal, valdrá la pena contarlo, a eso me dedico.

Y, si todo sale bien, valdrá la pena contarlo, a eso me dedico.

Y si no sale nada, valdrá la pena contarlo, ¡a eso me dedico!

Seguimos en este diario.

Espero que venga el sueño en algún momento.

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