La última ola de Pilinio Lattanzi

Minutos antes de morir, el brasileño se llevó una buena en Honolua. "Por un segundo vi lo que él estaba viendo y fue más que épico. ¡No hay otras palabras para describir lo hermoso que fue!", contó Bobby Burrer que se deslizó en la misma


Trascendió ayer que el surfista brasileño radicado en Maui desde 1990, Pilinio Lattanzi, falleció de un ataque cardíaco mientras surfeaba en Honolua Bay, en Maui el pasado sábado 12 de enero.

Según dijeron locales y amigos que estaban presentes en el agua, su despedida tuvo mucho de trágico y de especial para una comunidad que lo apreciaba un montón.

El local Bobby Burrer compartió su última ola con él, según contó a Stab, Lattanzi le preguntó: “¿Vas a ir?”, y este le contestó: “Solo si tu también vas”. Y el brasileño le dijo con acento: “¡Entonces vamos!”.

Las olas estaban perfectas, de 6 a 8 pies, en una de las mejores derechas del mundo.

«Fue hermosa, doble, bien abierta. Se metió en el tubo en la sección de The Cave y la pasó. Por un segundo vi lo que él estaba viendo y fue más que épico. ¡No hay otras palabras para describir lo hermoso que fue!

“Luego volvió al line up y se sentó al lado de Randy ‘Goose’ Welch, Coconut Willy y Kala Willard. Goose lo miró y le preguntó si estaba bien y sus ojos se dieron vuelta y cayó boca abajo. Welch fue el primero que llegó a él y todos los muchachos fueron a ayudar y comenzaron a remar desde el line up hacia la orilla. Mientras, Will Hunt le aplicaba primeros auxilios en el agua y Goose me gritó, mientras que trepaba el acantilado y me pidió que pida a alguien que llame al 911”, contó Burrer que inmediatamente consiguió que se haga la llamada.

Luego Kale Boverman y otros organizaron una línea de ayuda para subir el clásico risco de Honolua. Participaron unas 60 personas y fue, para Burrer, “el mejor trabajo en equipo para un rescate” que vio en su vida. “Estoy muy agradecido de ser parte de esta comunidad. Todos se merecen un premio por tner la iniciativa y actuar tan rápido bajo una situación tan caótica”, finalizó Burrer.

Los esfuerzos por rescatarlo siguieron ya en zona segura y no se lo pudo salvar a Lattanzi.

Todos comentan que el brasileño era un miembro muy querido de su comunidad.

Un cartel se colocó en la base del risco de Honolua Bay en el que se lee: “Estacionamiento reservado para el hermano Pilinio. Honolua Bay, 12 de enero de 2019”.

Lattanzi era el padre del waterman Kalani, ese joven que se ha mandado a bodysurfear en Nazaré y que también se bajó unos olones ahí.