Lo de Slater del otro día entra en la historia

La pregunta no es cuántos humanos de 54 años hacen eso sino simplemente cuántos humanos de cualquier edad logran hacer eso


Kelly Slater no deja de sorprender. No deja de regalarnos a sus fans momentos que emocionan, que nos dejan ver que es de otro planeta, que su clase está tan por encima de la media que te explota la cabeza.

La pregunta no es: ¿Cuántos surfers a los 54 años son capaces de hacer lo que hizo? Sino: ¿Cuántos surfers son capaces de hacer lo que hizo? Punto.

Y La realidad son pocos.

Ahora, si le agregamos el 54 años.

Yo conozco personas de 54 años que no corren ni el bus. Conozco otros, “más atléticos”, que juegan los primeros 15 de un partido de fútbol y quedan jadeando para el resto, caminando, no pueden correr más. Y a otros que juegan al pádel y con su prominente panza apenas se mueven para colocar la pelota.

Slater se mete en el mar más pesado del planeta y hace el mejor puntaje de lo que va del campeonato.

Siempre cuento lo mismo. Una vez leí en una Fluir en el 96 o 98: “Si estás leyendo esto siéntete afortunado por ser contemporáneo al mejor surfista de la historia”.

No puedo creer que 30 años más tarde esa frase siga teniendo validez.

Es una locura. Una locura que parece no tener fin.