“La transformación que se ve en el proceso de agarrar una tabla, salir al agua, vencer miedos, me fascinó”

Entrevista a María José Fontichelli, la argentina que conoció el SUP hace cinco años, se convirtió en top 10 del mundo y por 40 minutos fue la mejor del planeta en una carrera histórica


Nota patrocinada por Swell Boards - Foto de portada por ISA/Ben Reed

El Stand Up Paddle cambió la vida de María José Fontichelli, una madre y psicóloga de Buenos Aires que dedicaba su tiempo al trabajo y el yoga pero tenía un espacio vacío relacionado con la imperiosa necesidad de acercarse a la naturaleza.

La respuesta vino en forma de una tabla, un remo y el Río de la Plata, cinco años atrás. El camino fue tan de ida y tan intenso que el año pasado se metió entre las 10 mejores del mundo en la carrera de larga distancia del mundial de la ISA.

No solo eso sino que su inteligencia competitiva, calma, estrategia, planificación y destreza, la mantuvieron por 40 minutos en primer lugar, llevando al delirio a toda la hinchada latinoamericana que siguió el evento.

En los siguientes párrafos comparte cómo fue su transformación luego de conocer el deporte que la llevó a ser una de las mejores del mundo y que le dio un trabajo y un nuevo estilo de vida.

Una boya fue clave en esta carrera y ocasionó que buena parte de las competidoras se la perdiera. María José la planificó bien y terminó obteniendo el resultado de su vida (y por poco se sube al podio). Foto: ISA/Reed

¿Cómo se dio todo para que te metas en el equipo argentino de SUP?
Estuve corriendo todo el circuito argentino 2019, con la expectativa de usar el circuito para entrenar e ir creciendo en la disciplina SUP Race, en el camino me fui enamorando de la categoría maratón-larga distancia y me fui encontrando como más cómoda ahí, de todas las categorías y se dio que corrí todas las fechas consiguiendo podios en todas las carreras, en general segundos o terceros puestos.

La suma total de todas esas carreras me dio el campeonato, fui campeona argentina 2019. Entonces cuando nos enteramos que iba a estar el mundial en El Salvador, me llamó Rodrigo Cazon que es el seleccionador de la Asociación de Surf Argentina (ASA), se estaba por correr la última fecha del circuito 2019, ahí mismo me entero que saliendo primera, segunda o tercera quedaba campeona y me iba directo al mundial.

Fue sorpresivo porque yo venía entrenando para subir mi nivel y no sabía qué me iba a encontrar con esa sorpresa de sumar puntos, quedar campeona e irme al mundial.

"Fue sorpresivo porque yo venía entrenando para subir mi nivel y no sabía qué me iba a encontrar con esa sorpresa de sumar puntos, quedar campeona e irme al mundial"

¿Por qué elegiste la modalidad de larga distancia?
Elegí la modalidad larga distancia, primero porque siento que es la que más me entrenaba, después porque entreno en agua plana y es lo mejor que puedo entrenar en mi casa, agarrar el Race y hacer largas distancias, después porque me parecía un desafío mental, es lo que más me fascina de larga distancia, además de ser un desafío físico que tenes que remar por un tiempo prolongado, resulta un desafío mental ir manejando la cabeza ir escuchándote ir conectando con tu cuerpo con la situación y con lo que está sucediendo, con tu respiración, era como un retiro espiritual correr distancias y encontrarte con vos mismo, eso me fascinó.

Una vez allá en El Salvador, cuando viste a los rivales, ¿tenías un objetivo fijado? ¿Ibas por las medallas o un top 10 era suficiente?
Me enteré un mes y medio antes de ir al mundial, no había mucho más para hacer además de lo que se había entrenado ese año, en esto no hay atajos, el entrenamiento es un proceso. Sí, se avanzó muy rápido, pero no había forma de hacer magia y la verdad es que fui con el objetivo de representar lo mejor posible a la Argentina dentro de mis posibilidades, sumar puntos para el equipo.

"Era como un retiro espiritual correr distancias y encontrarte con vos mismo, eso me fascinó"

Mis objetivos principales eran dos: Terminar la carrera y, más que un top 10, no salir entre las últimas, yo no quise salir última, quería tratar de salir en lo posible a la mitad de la tabla, un top 10 me parecía un sueño, la verdad no lo creía posible y bueno, irme a medir con las mejores, no conocía a todas las rivales con las que me enfrenté, las fui conociendo en ese mes y medio que me enteré y empecé a buscar y a reconocer digamos.

La carrera fue bien celebrada por el equipo argentino, y por Majo: "Un top 10 me parecía un sueño, la verdad no lo creía posible", le dice a DUKE en esta entrevista. Foto: ISA/Reed

¿Cómo se dio la confusión en el recorrido? ¿Vos lo habías entendido perfecto o fue de casualidad que lo hiciste bien?
Lo del recorrido fue muy loco porque para empezar la charla técnica en los ISA es en inglés, yo tengo un inglés muy básico. Entonces tenía a Juliet al lado mío que habla inglés a la perfección y le preguntaba todo el tiempo mis dudas, ya de por sí necesitaba traducción. Así y todo, el recorrido lo teníamos desde un tiempo antes y yo ya lo venía visualizando, se lo había compartido al entrenador como para plantear una estrategia para que me vaya lo mejor posible.

Lo mejor posible era esto: Terminar el recorrido, no tener sorpresas y salir dentro de todas las competidores en la mejor posición real para mí. El día anterior justamente me fui a dormir con el mapita, como estudiando obsesivamente las boyas, era algo que yo ya había escuchado que podía suceder, que en el momento de la adrenalina de la confusión uno podría llegar a tener un error y fue muy loco porque la boya de la polémica justo estaba en frente a la casa argentina, nosotros la veíamos desde el balcón de la casa, entonces eso me ayudó mucho en el momento de estar remando en la cancha, antes de largar habían avisado que era una boya que quizá como pegaba el sol costaba visualizar, pero dijeron, vayan porque la boya está ahí. Yo sabía que estaba ahí porque el día anterior hicimos reconocimiento de cancha, no estaba la boya plantada, pero por lo que decía el mapita, la coordenada daba justo en frente a la casa donde estábamos parando todo el equipo argentino.

"Me fui a dormir con el mapita, como estudiando obsesivamente las boyas, era algo que yo ya había escuchado que podía suceder, que en el momento de la adrenalina de la confusión uno podría llegar a tener un error y fue muy loco porque la boya de la polémica justo estaba en frente a la casa argentina"

¿En algún momento llegaste a escuchar que efectivamente ibas primera?
En ningún momento llegué a escuchar que iba primera. Pasadas la hora y media de carrera, hora y 45, siento al dron sobre mi cabeza y me resultó un poco molesto, yo pensaba que venía no última, pero pensé que venía 16, tenía una noción de mi posición, sabía que no venía última y venía siguiendo a una de las chicas que se había alejado un poco del pelotón de las primeras catorce, sabía que no venía primera, en ningún momento me lo imaginé.

Incluso cuando estoy llegando a mi tercera vuelta, a la anteúltima boya, veo que vienen unas riders de atrás a muy buen ritmo y más que pensar que iba primera empecé a dudar si tenía que dar otra vuelta, eso me desconcentró un poco, empecé a dudar porque veía que venía un pelotón que yo sabía que no estaba atrás mío. Entonces empecé a repasar en mi cabeza mi carrera, reafirmando que yo tenía que salir efectivamente.

El Río de la Plata es el campo de entrenamiento de Majo, de ahí al top 10 del mundo y va por más. Foto: Swell Boards

¿Cómo resolviste esa confusión? Y, después, cuando te diste cuenta que llegaste sexta, ¿cómo te lo tomaste?
Empecé a mirar a mis compañeros y veo un cartel que dice “Majo salí”, ahí entendí que algo estaba pasando, porque si no no había necesidad de cartel y cuando me acerco a la costa, todos me dicen “dale Majo, dale Majo”, todo el equipo estaba estallado de felicidad, “salí que estuviste primera y saliste sexta del mundo me gritan”, para mí fue una felicidad inmensa.

Los últimos minutos de carrera fueron muy difíciles para mí, primero por el cansancio, el calor, el cerebro como que empieza a decaer, uno se lleva agua, hidratación un poco de azúcar, es muy fuerte la distancia, la carga, más el calor que tenes arriba, una cancha desconocida y estar corriendo con las mejores del mundo es demasiado y esta confusión de yo ver que venían chicas atrás y no entender si era que a mí me faltaba una vuelta o no, eso me desconcentró un montón y me costó, así que la felicidad fue enorme.

"'Dale Majo, dale Majo', todo el equipo estaba estallado de felicidad, 'salí que estuviste primera y saliste sexta del mundo me gritan', para mí fue una felicidad inmensa"

¿Cómo conociste al SUP?
Mi forma de conocer el SUP fue muy peculiar, en realidad hace pocos años que se ve acá en Argentina y yo lo había visto y lo estaba buscando hace unos seis años, en realidad después de tener a mi hija que tiene 5 años, fue que me animé a averiguar y empecé la actividad en una escuela de San Isidro, en su momento se llamaba LAX, fue uno de los pioneros acá en la zona y en Argentina también.

Fue un invierno, mucho frío y yo estaba desesperada por volver al agua y conectarme conmigo mismo y se ve que hay un llamado especial porque fue un deporte que se metió en mi sangre, en mi vida misma.

¿Cómo cambió tu vida luego de empezar a hacer SUP?
Mi vida cambió al cien por ciento, no solo encontré una actividad que me enamoró, encontré un trabajo, encontré un desafío primero, después me capacité, me formé, me entrené, hoy es mi trabajo, es mi deporte, es el primer deporte con el que me pongo a competir en mi vida, descubrí mi lado deportista, la verdad que fue tan fuerte el haber conocido este deporte que hasta cambié mi profesión, mi consultorio pasó a ser cielo abierto, en el agua y flotando básicamente.

El título de campeona argentina le dio el pasaje al mundial y el resto es historia. Foto: Swell Boards

Tu sos psicóloga de profesión, ¿qué puedes decir de las ventajas que trae a la mente un deporte como el SUP? Y, ¿por qué?
Esta pregunta me encanta porque no fue fácil dejar el consultorio y dedicarme de entero a la escuela y al Stand Up Paddle, no fue fácil supongo por un prejuicio social, cuando uno tiene una carrera lo mejor que puede hacer es ejercerla y la verdad es que a contrario de eso yo creo que lo mejor que puede hacer uno es escuchar el deseo y la pasión y por donde eso nos lleva y hacerlo responsablemente desde ya. Y a partir de ahí fue todo un proceso progresivo.

Con respecto a esta pregunta hubo un recorrido muy interesante que fue ver la transformación de las personas que venían a remar y los procesos que hacían de transformación, sin darse cuenta. En principio, muchas mujeres, fue como mi búsqueda en ese invierno, buscando una conexión conmigo misma, yo creo que desde lo que son las mujeres, hay una búsqueda de reconectar ahí con ellas mismas, con una naturaleza más deportiva más salvaje, realmente la transformación que se ve en el proceso de agarrar una tabla, salir al agua, vencer miedos, me fascinó. A veces en el consultorio uno se mete en los laberintos de la mente y queda como atrapado ahí.

"Yo creo que desde lo que son las mujeres, hay una búsqueda de reconectar ahí con ellas mismas, con una naturaleza más deportiva más salvaje"

Con respecto a las ventajas que trae a la mente un deporte como el SUP, hablando de procesos, en relación de las personas con el agua, primero un acercamiento mucho más seguro que el surf o el kite, los tomo como ejemplo porque en general la gente los mira desde afuera y el juicio es que va a ser complicado aprenderlo, como que les va a costar el proceso. En ese sentido el SUP ofrece un acercamiento mucho más progresivo, da tiempo, da adaptación física porque la progresión se puede dar en el tiempo que el alumno necesite, no hay una edad para empezar, se puede hacer desde niños hasta personas adultas y tercera edad, entonces eso abre mucho las posibilidades de acción.

Esos son los beneficios que encuentro, más personas por la cualidad del deporte se animan a realizarlo y a crecer y por otro lado otorga una conexión con la naturaleza, las personas que viven en la ciudad muchas vienen buscando una conexión con el agua porque tienen que viajar o hacer kilómetros y encuentran en el río ese lugar de esparcimiento y cortar un poco con la rutina, como terapia para el estrés y la vida diaria.

Las clases SUP de Majo en ALoha Namasté son un éxito. Foto: @Yoguirider

¿Cómo es tu regimen de entrenamiento?
Yo soy mamá, estoy a cargo de la escuela y mi otro gran trabajo es entrenar, entreno en total seis veces a la semana entre trabajos de tierra y trabajos de agua, la escalera al alto rendimiento es cada vez más alta, uno piensa que cada vez le va a costar menos remar más distancias y la verdad es que el trabajo es cada vez más duro porque lo que uno busca es adaptarse, bajar sus tiempos y remar cada vez más fuerte, entonces mi régimen de entrenamiento apunta a eso, a tratar de cada vez ir mejorándome a mí misma e ir acercándome a los mejores, a los que uno tiene como referentes.

"Las personas que viven en la ciudad muchas vienen buscando una conexión con el agua porque tienen que viajar o hacer kilómetros y encuentran en el río ese lugar de esparcimiento y cortar un poco con la rutina, como terapia para el estrés y la vida diaria"

¿Y qué puedes contar de las clases de SUP en San Isidro?
Las clases acá en nuestra escuela que es Aloha Namasté que está en el club de veleros de San Isidros en la playita del CASI, ofrece clases de todo tipo, desde una base recreativa que es abrir la puerta a una persona que quiere explorar la actividad, salir a pasear a modo paseo por el Río de la Plata, salidas a luna llena, tenemos una actividad que fusiona el SUP y el yoga, muy interesante, que en realidad se privilegia esa conexión con la naturaleza y con uno mismo y después tenemos todo lo que es entrenamiento que es lo que está creciendo cada vez más fuerte, el SUP está creciendo como deporte a nivel nacional y a nivel mundial y nosotros nos paramos firmes ahí, un poco desde obviamente la imagen que intentamos promover compitiendo, yo como rider un poco busco contagiar a la gente, primero que se animen y después a que es un proceso en el que hay que trabajar mucho para conseguir objetivos pero que se puede.

¿La gente no va re fisurada por surfear una ola o con el race ya se quedan contentos?
Acá en San Isidora que es río, tenemos el Río de la Plata, si llegan los surfistas que viven en la ciudad, es nuestro gran público, quienes eventualmente surfean olas vacacionando o tienen que viajar unos kilómetros entonces encuentran la conexión con el agua acá en la ciudad y ahí es donde el race es la mejor alternativa.

Al no tener una onda, salvo que sople sudeste que ahí se hacen unas ondas, parecido a lo que es un down wind, que es una ola para surfear, al tener toda una cancha de agua plana, el race se hace como mucho más rico lo que es deslizarse en el agua y avanzar, se hace mucho más desafiante.

Esto se enlaza con la pregunta de porque elijo larga distancia, porque mi cancha me facilita entrenar para largas distancias, lo que tengo son largas distancias de agua plana y a veces vientos como para poder surfear o ir bajando con los bumps u olitas que se van bajando. Hay gente que mira el surf y le tiene ganas, pero como vive lejos de la ola y del mar, no le alcanzan las horas de entrenamiento para mejorar en ese deporte y bueno, conoces en SUP y se terminan enamorando de sus posibilidades digamos.

"El SUP está creciendo como deporte a nivel nacional y a nivel mundial y nosotros nos paramos firmes ahí"

¿Hay olas en algún momento ahí?
Olas hay solo cuando sopla el viento, para buscar olas nos tenemos que ir a Mar del Plata o a costas cercanas, solemos viajar porque el circuito se corre en varios puntos del país y eso nos exige probar varias canchas, pero por lo general cada rider se destaca en la condición que tiene en el patio de su casa digamos.

¿Y a vos te gusta surfear?
A mí me encanta surfear, me encanta primero el mar, desde chica que tengo una conexión con el agua, entiendo que es mi lugar, es mi elemento y bueno, amo surfear, pero me pasa esto de la distancia y eso, enraizando una familia en la ciudad donde vivo, entonces encontré en el SUP la posibilidad de surfear en la ciudad, de estar en el agua, de vivir metiéndome en el agua y de vivir del agua básicamente.

"No salís de una carrera igual a como entraste"

¿Qué planes tenés para el 2020?
Justo este finde empezó el circuito nacional, ya se corrió la primera fecha maratón, mis planes son los mismos que venía teniendo, por ahí subió la carga de energía y las cargas que tengo, de volver a abrazar el sueño de poder ser parte de la selección y representar los colores de Argentina.

También crece la responsabilidad que uno tiene, entonces la idea es entrenar para todo el circuito de este año, ya hubo cambios en el entrenamiento para eso, es eso que te decía de cada vez más carga, cada vez más esfuerzo, más energía, más compromiso, más disciplina y cada vez más perseverancia que son las características que uno necesita para poder avanzar en este disciplina, ese es un poco el foco que tengo para este año, meterle y meterle. Estoy muy motivada, esperando la tabla nueva, la nueva nave. Con muchas ganas de seguir sumando horas de agua, experiencia, en cada carrera uno suma experiencia, la carrera de El Salvador fue para mí un aprendizaje increíble y bueno en cada carrera uno aprende, se mira a sí mismo sin filtros, eso pasa en una carrera, eso rescato también lo que es la psicología y el SUP, y más de larga distancia, no te queda otra cosa que mirar hacia afuera y hacia adentro y no salís de una carrera igual a como entraste.