Surfista inglés tuvo que reconstruirse la cara tras accidente en la ola donde es local

“La sensación fue como si alguien me golpeara con un bate de béisbol. Fue violento y cuando salí a la superficie supe que probablemente me desmayaría”, dijo

Bowen surfeando previo al accidente.

Advertencia: Este artículo contiene imágenes que pueden afectar la sensibilidad de algunas personas. 

El SUP surfer Steve Bowens tuvo que reconstruirse su cara luego de accidentarse mientras hacía Stand Up Paddle el pasado mes de febrero en Portreath, Inglaterra, informó el diario local Daily Mail UK. Pasó por dos cirugías faciales que duraron nueve horas en las que le tuvieron que cortar de oreja a oreja su rostro para luego usar sus propios músculos de parche.

También tuvieron que reconstruir sus cachetes y poner sus ojos en una red de titanio. Bowens, que es un científico deportivo, se encuentra en recuperación.

El día del accidente, mientras surfeaba olas de un metro golpeó la cara del surfista. Se quebró la nariz, la cavidad ocular y el cachete derecho. Bowens sangraba e inmediatamente lo ayudaron a llegar a la costa y lo llevaron al hospital donde le hicieron su primera reconstrucción.

“A medida que la ola llegaba al final se seccionaba. Me di vuelta, pero la juzgué mal y me caí en picada”, contó Bowens. “La ola no era grande, alrededor de un metro. Sin embargo, aterricé en el lugar equivocado en el momento equivocado y la tabla me golpeó directamente en la cara, justo entre los ojos”, agregó. “La sensación fue como si alguien me golpeara con un bate de béisbol. Fue violento y cuando salí a la superficie supe que probablemente me desmayaría”.

El surfista contó que estaba a 150 metros de la costa y no estaba seguro de si alguien lo había visto o si habían visto que se había golpeado. "Tan pronto como salí a la superficie volví a subir pensando que al menos si me desmayaba tendría alguna posibilidad de mantener mi vía respiratoria fuera del agua hasta la próxima ola”, narró. “Mirando hacia abajo a la tabla fue como si alguien estuviera vertiendo pintura roja de un balde en la cubierta”, detalló. “Nunca había visto tanta sangre antes. Entonces empecé a gritar, no me importaba quién me viera, solo que alguien viera dónde estaba y que necesitaba ayuda”.

En ese momento un surfista se acercó y le preguntó si necesitaba ayuda. Bowens le pidió para volver a la playa. La siguiente ola lo ayudó a impulsarse y pudo surfear hasta la costa. Al llegar lo ayudaron a ir hacia el estacionamiento donde llamó a su esposa Sally, que es médica, para que lo llevara al hospital. “Empezaba a notar el shock del accidente. Me senté ahí tiritando con sangre todavía cayendo de mi cara. El dolor era mas o menos intenso y solamente quería estar en cualquier lugar menos ahí”, señaló.

"Como el impacto hizo que los huesos colapsaran y formaran los senos nasales, forzó el aire alrededor de mi cerebro y creó un agujero desde mi cráneo hasta el mundo exterior a través del cual pasaba el fluido espinal cerebral", explicó.

Bowens dijo que, a pesar de sus heridas, estaba desesperado por volver al agua y quería usar su experiencia para ayudar a otros. Además, espera poder surfear con entrenadores especializados en accidentes y está en conversaciones con Surf Livesaving UK (donde es miembro), la organización de caridad Institución Royal National Lifeboat y con la Federación de Surf Escocesa para crear un proyecto para entrenar a surfistas para lidiar en accidentes. “Estoy buscando voluntarios que quieran dar el entrenamiento y capaz algún patrocinador que ayude a promocionarlo”, dijo.

“Había muchos surfistas alrededor y algunos de ellos claramente querían ayudar, pero parecía que no tenían las habilidades específicas o la confianza para saber como hacerlo de la mejor manera”, indicó. La iniciativa consistiría en el entrenamiento de cómo ayudar a un surfista a volver a la costa usando su propia tabla o la de otro, cómo ayudar, dar primeros auxilios, CPRE y recuperación.

 

Así tenía la cara luego del accidente.
Así tras la segunda cirugía.