Todo sobre ese tubo cuadrado que quiebra en algún lugar de la costa norte española

Guille Gutiérrez compartió algunos detalles de la sesión épica en ese sitio cuyo nombre nadie quiere acordarse


Fotos de Alex Cuesta - Video de Lemon Surfboards

Mientras que los mejores surfers del mundo se dedicaban a surfear olas en piscinas, los surfers de a pie continuaron patrullando la costa para encontrar ese pedazo de mar donde las olas satisfagan al alma.

Y cuando llega la hora de cumplir esa tarea, Guillermo Gutiérrez es una persona interesante y por eso va por olas con un humor interesante.

Así es que terminó encontrando esta maravilla en algún lugar de España. De ella hablamos en los siguientes párrafos.

DUKE: Guillermo, ¡Hay que ver como has arrancado el mes!
Guillermo Gutiérrez: ¡Increíble! El mar no ha parado de bombear y hemos estado surfeando y grabando como locos para un proyecto que estamos preparando con toda la gente del Cantábrico.

Sin mencionar detalles comprometedores, cuenta un poco cómo fue la sesión sesión que vimos en redes.
En realidad ha habido dos sesiones bastante épicas en cosa de una semana. Una fue el lunes 30 de abril que de ahí son las imágenes de los vídeos. La segunda sesión fue cuando sacamos las fotos de hace unos días.

Viví durante varios años en Canarias y he surfeado olas heavies como El Quemado, La Santa, o Confital. Te puedo asegurar que la potencia y belleza de esta ola no les tiene nada que envidiar.

Háblanos más de la ola. Analízala por nosotros tu que has estado dentro.
Es un slab pero da la sensación de surfear un pointbreak porque se divide en tres secciones: Una primera sección tipo slab que si la bajas bien a contra pico y en el sitio puedes pegarte un primer tubo y luego empieza a girar y engancha el segundo bowl abajo que es brutal, es la sección más redonda. La ola termina con una última sección que gira completamente hacia la playa y es donde puedes salir.

Tienes algunas olas que en la primera sección van brutales y pasan más abierta en el segundo bowl dejándote secciones de giro y luego, tienes las que rompen atrás y van creciendo. En esas olas la primera sección no va bien pero abajo se montan como en la orilla del Quemado.

Parece inofensiva de lejos, pero no lo es. Todas las fotos: Alex Cuesta

Eso te iba a decir,  recuerda a esas olas “growers” australianas que son una locura.
Sí, sí, totalmente. Hubo alguna ola que empezó siendo del tamaño de la cintura y acabé en un tubo de metro y medio (risas). La ola se gira muy radical.

¿Quiénes estabais en el agua?
Fui a surfear con Juan Merodio que se podría decir es mi compañero de slabs. Es un charger y Alex Cuesta fue quien se quedó fuera con la cámara.

Es sin duda la clásica ola carne de bodyboarders
Sí, bastante. De hecho fueron los bodyboarders de Liencres los que me fueron retando a intentar sacar un tubo sólido y por fin llegó el día en el que saldé mis cuentas (risas).

Es una ola que para muchos siempre ha sido la “ola que no merece la pena” porque en los últimos 20 años, la gente que iba se hacía más daño que tubos.

Pero esta vez se alinearon los planetas.

¿Qué tabla fue el arma elegida para domar a la bestia? ¿Qué feedback tienes de cómo funcionaba de cara a próximas sesiones?.
En ese tipo de olas me gusta surfear con una Cabianca que es un antiguo modelo de Gabriel Medina de epoxy (5’9 x  19 x 2 3/8) con tail redondo y bastante rocker. Es ola hueca pero necesitas que la tabla tampoco sea muy larga para poder maniobrar bien dentro del tubo y sentirte cómodo.

Una aventura más digna de “Benefactors”. Explica a la gente que es lo que hay detrás de ese grupo de surfistas algo antisistema que os unís bajo las siglas #BNFK
Complicado porque es un concepto muy amplio (risas). Simplemente empezó como una broma entre nosotros pero ha acabado siendo por lo que se nos conoce y el nombre con el que firmamos nuestros proyectos. Somos muchos pero por nombrar algunos: Miguel Betegón, Patrick Mainstone y dos parejas de hermanos formados por Ethan y Julen Egiguren y mi hermano Gonzálo Gutierrez y yo.

¡Ah y Alex Cuesta! Que es el director y filmaker.

"Es un slab pero da la sensación de surfear un pointbreak", cuenta Guillermo. "Se divide en tres secciones: Una primera sección tipo slab que si la bajas bien a contra pico y en el sitio puedes pegarte un primer tubo y luego empieza a girar y engancha el segundo bowl abajo que es brutal, es la sección más redonda. La ola termina con una última sección que gira completamente hacia la playa y es donde puedes salir".

Alex (que estaba por ahí), aporta un poco tu visión de la sesión desde fuera tras las lentes.
Alex Cuesta: Desde mi punto de vista esa ola es una delicia. De los tubos más originales estéticamente que tenemos en esta costa que tanto nos recorremos Guille y yo.

Nos llamaba mucho la atención pero es sin duda una ola complicada de aprovechar para ellos como riders ya que desde fuera se pueden ver secciones con muy buen potencial de tubo pero les ves que les cuesta mucho encontrar la buena y adaptarse a la velocidad y los cambios de la ola.

La verdad que lo que decía Guillermo, esos tubos perfectos con tabla ha sido todo un logro en esa ola. Todo un acierto por parte del surfing de Guille y que yo tuve la oportunidad de inmortalizar.

Y ya para terminar, Guille, vamos a tirar de temas “trendy”. Mientras os jugabais el tipo en ese tubo,  los mejores surfistas del mundo pasaban el fin de semana en la “Fábrica de Willy Wonka”, también conocida como “The Ranch”, tomando chupitos de tequila antes de entrar a competir. Comparte sensaciones y opiniones.
La verdad es que he flipado viendo el campeonato de Kelly. La ola está en el rango de la perfección sin duda. Es lo que buscas en viajes a Indonesia, Mexico… Obviamente también me muero de ganas de surfear la nueva esa de Texas o el Cove de Wavegarden pero lo que yo creo es que la sensación nunca la podrán equiparar. El riesgo, la adrenalina o lo que te transmite el estar en un sitio tan salvaje lo veo complicado de superar.

Tras una sesión de esas, o te vas feliz o te vas feliz. Pregúntenle a Guillermo, o, mejor véanle la cara.