Análisis: La ISA está en el pedestal más alto de su historia

Dos anuncios en tres días dejaron claro que en unos pocos años hubo un muy radical cambio de polaridades en el mundo del surfing


En la foto de portada: An un costado, Kelly, el que manda ahora es Aguerre.  

No hace mucho tiempo la International Surfing Association era ninguneada por su primo llamado Association of Surfing Professionals, ahora World Surf League. Los surfistas elegían casi siempre los eventos del segundo, este no brindaba ninguna ventana especial para la realización de torneos del primero e incluso podía disponer multas para los surfers que se fueran a competir ahí.

Estas fuero algunas entre otras batallas que tuvieron lugar desde que se creó la International Professional Surfers separándose de la International Surfing Federation

La 129ª sesión del Comité Olímpico Internacional que tuvo lugar el 3 de agosto de 2016 en Río de Janeiro, previo al comienzo de los Juegos de ese año, cambió todo.

Estaba el CEO de la WSL, en ese entonces era Paul Speaker, en terreno que le era ajeno, rogando por una acreditación para la glamurosa sala en la que se dio el anuncio oficial de que el surfing estaría en Tokio 2020. Estaba también Gabriel Medina, que había hecho el trayecto hasta Río para conmemorar que su deporte sería olímpico.

Algunos dicen que a la World Surf League le interesa esto porque es la catapulta para dar con marcas no endémicas que le traigan más dinero (en medio de una tan hablada crisis de las marcas endémicas), otros dicen que es para vender su piscina de olas, y otros dicen muchas cosas más, puede ser que sea por todo junto y por muchas cosas más.

Pero al final de cuentas, eso no es lo que más importa en esta columna.

En tres, cuatro años se dio vuelta la torta de forma muy radical, y esto puede leerse en dos nota de prensa que envió la ISA antes de ayer y hoy:

-Los mejores atletas de la WSL y la WSL acataron sin decir ni pío la orden de ir a los World Surfing Games 2019, deben hacerlo pues si no, no podrán ir a Tokio.

-Los mejores del mundo y la WSL acataron sin decir ni pío un cambio en un muy polémico antidoping que realizaban antes y accedieron a hacer el que propone la ISA, que es mucho más exigente y mucho más difícil de sortear.

La ahora CEO, Sophie Goldschmidt, dijo, según nota de prensa que primero envió la ISA hoy que: “Al lado de Fernando y todo el equipo de la ISA, estamos comprometidos con los principios del movimiento olímpico, lo que incluye un deporte limpio y competitivo, donde la genuina habilidad atlética debe estar primero. Quiero agradecer a la ISA por su colaboración y esperamos un año asombroso para el surfing en el camino a Tokio 2020 y más allá».

Estas últimas palabras, viniendo de alguien de la World Surf League, ni el más fantasioso analista de surfing las hubiera imaginado tan solo cinco años atrás.

Se está dando un cambio interesante en la relación de fuerzas de estas dos organizaciones, que al final de cuentas hay que reconocer como muy positivo. En lugar de estar metidos en el medio de una pelea de egos (de las que son víctimas muchísimas federaciones), las autoridades decidieron dejar de lado eso para lograr un bien conjunto mayor. Puede sonar inocente pero al final de cuentas esto ya está beneficiando al surfing en general (dejando a esa minoría radicalmente purista de lado).

Y sea como sea, si esto fuese un campeonato, en este momento la ISA está metiéndose en tubo en Jaws 25 pies, y la WSL está en la orilla aplaudiendo.