El pulso de Filipe; la clave de la definición del título mundial 2022

Si le tiembla, adiós campeonato del mundo para quien largamente es reconocido como el mejor surfer en Lowers; su record histórico ha mostrado que cuando las papas queman, el brasileño se viene abajo


Foto de portada: WSL

El plato está servido para que Filipe Toledo sea campeón del mundo. Llega a las finales de Lower Trestles como el número 1, solo tendrá que vencer en un encuentro al mejor de tres al surfer que venga de atrás.

Filipe es largamente considerado como el especialista de Lowers, por encima de sus victorias ahí, en el CT en 2017 y en el QS 10.000 de 2015, más allá de que también fue dos veces tercero en 2015 y 2016; y, también más allá de que en las finales del año pasado se ubicó segundo y despachó a Italo en el enfrentamiento 3.

El brasileño es favorito porque las mejores performances en Lowers lo muestran a él como el mejor en el spot. No hace mucho, Stab tuvo que elegir un surfer difícil de vencer en la ola para su Stab Highway… Todos los participantes pensaron que llevarían a Griffin, pero el que apareció de sorpresa fue Filipe.

En los papeles, el único que puede ganarle a Filipe en Lowers es Medina, o Kelly si se quiere (tiene el mejor record de resultados en la ola), pero sin ninguno de los dos, resulta difícil que pierda.

Pero qué sucede: Filipe solo puede perder este título mundial contra sí mismo; si le tiembla el pulso, si la presión lo apabulla, nadie lo va a perdonar en Lowers quebrando perfecto.

Y, lamentablemente para Filipe, hay record de resultados que lo han mostrado sucumbiendo ante la presión.

Sin ir más lejos, en su mejor ola en las finales del año pasado, cuando necesitaba completar uno de los 350.000 air reverses que él siempre completa para ponerle presión a Medina, se cayó. Kelly y Mick estaban en la cabina y se quedaron pensando qué hubiera pasado si ese aéreo se completaba.

En 2018 logró dos victorias en el CT, un segundo, dos terceros y en las últimas tres etapas del año sucumbió, en Francia, Portugal y Hawái. En 2017 le había sucedido exactamente lo mismo: Había ganado dos etapas, logrado un tercero y un quinto y en las últimas tres etapas (las mismas del año siguiente), amargó con tres 25.

En 2015 había ganado tres etapas y llegó a Pipe con grandes chances del título, pero no pudo con Mason Ho y se despidió de sus esperanzas de lograr el campeonato del mundo.

Hay surfers, hay atletas más bien, que ante momentos de presión grande, se enaltecen y otros que sucumben. El historial de Filipe es el segundo. Ahora tiene la sartén por el mango para demostrar si una vez más se viene abajo o si sale airoso de la situación.

En otras palabras: El surfing claro que lo tiene, ¿pero tiene los huevos? Habrá que verlo.

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