La primera vez de Iker Amatriain en Playa Gris

Las olas estuvieron gigantes y con condiciones soñadas hoy en el País Vasco hoy. El joven goofy y su padre fueron protagonistas de una sesión para el recuerdo


Fotos y texto: Ritxi Goya

Hoy ha llegado a las costas vascas el que será uno de los últimos swells de la temporada. Las condiciones estuvieron muy bonitas, con buena visibilidad y casi sin viento.

Por esto Ibon Amatriain, pionero de las olas gigantes en Euskadi ha querido darle a su hijo Iker la oportunidad de estrenarse en Playa Gris. Ha sido la primera vez en la vida del joven y talentoso goofy de 17 años que surfea Playa Gris y también que practica el tow-in.

Al salir del agua ha dicho que estaba tranquilo porque estaba con el mejor maestro, y así se lo vio, muy suelto, con mucho flow.

Si hay alguien bueno para mostrarte el camino en Playa Gris, ese alguien es Ibon Amatriain, quien surfeaba ahí cuando no había jet skies, ni chalecos, ni cámaras. El padre seguramente salió orgulloso de su "pequeño" tras la sesión. Todas las fotos: Ritxi Goya
Al salir del agua ha dicho que estaba tranquilo porque estaba con el mejor maestro, y así se lo vio, muy suelto, con mucho flow. "Sabía que mi padre no me iba a tirar en ninguna que fuese a cerrar", dijo Iker.

“Ha sido la sesión con las olas más grandes de mi vida yo creo. Sin dudas va a ser una sesión que nunca olvidaré”, contó Iker, “La mejor ola fue una que al principio me metí mucho con un cutback y después la espuma casi me come pero pude hacérmelo".

"Me sentí super seguro en todo momento porque mi padre conoce esa ola muy bien y sabía que no me iba a tirar en ninguna que fuese a cerrar". Consultado sobre si le agarró gusto a las condiciones más grandes, dijo: "Cuando estábamos en el agua justo comentábamos eso, que agradeceríamos que estuviese un poco más grande".

Aunque de todos modos, sí le tocó pagar y se llevó una en la cabeza. Él contó que le dijo a su padre que se marche para no arriesgar la moto, que no daba tiempo para realizar el rescate.

Dijo que esa “comida” le vino bien porque la superó fácil y lo dejó tranquilo.

No debe ser fácil dejar a tu hijo en una situación así. Pero fue el propio Iker que le dijo al padre que se vaya tranquilo y no haga rescate para cuidar la moto. La "comida" le dio más confianza, dijo.