Los aranceles de Donald Trump sacudieron el mercado de tablas de surf

Su polémica política comercial fuerza que sus fabricantes se muden de China a otros sitios de Asia, pero no regresan a los Estados Unidos


Shapers chinos: El 67% de las tablas que se usan en Estados Unidos provienen de China. Foto: Blue Sea Watersports

Las marcas de tablas que tienen fábricas en China están sintiendo el impacto de la famosa medida del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de subir aranceles a las tablas de surf traídas de ese país buscando incentivar la industria local.

A partir del 1º de septiembre todas las tablas de surfing que provengan de China deberán pagar 10% de aranceles. En base a esto, Sue Bowers  ejecutiva al frente de Doyle Surfboards, decidió mover la fábrica de China, informó hoy la agencia de noticias Reuters.

De todos modos, la empresaria está buscando fábricas en Vietnam o Tailandia y no regresar a los Estados Unidos que es lo que Trump quiere. Bowers explicó que le gustaría volver a producir en su país y que está de acuerdo con que su presidente proteja la industria local pero que los altos costos laborales y las reglas estrictas sobre el control ambiental elevan demasiado el precio de sus tablas.

"Hay demasiadas cosas que deben cambiar antes de que podamos recuperar los empleos", reflexionó Bowers.

La crítica de los fabricantes de tablas señala que para que las tablas de surfing vuelvan a construirse en el epicentro del surfing mundial, California, la solución no es que suban los aranceles a China porque lo que sucede es que las fábricas, como la de Bowers, se trasladan a otros países asiáticos.

De hecho, las FireWire de Kelly Slater están en Tailandia desde 2008.

Según datos recabados por Euromonitor International, los salarios son la mitad en  Tailandia y Vietnam que en China y 19 veces más bajos que en Estados Unidos.

Las Wavestorm, aquella que comenzó el amor de Jamie O’Brien por los soft tops en 2012 (con la que que surfeó Pipe), se hacen en Taiwán y se venden en Costco por 99 dólares.

Las tablas importadas a los estados Unidos pasaron de ser 916.246 en 2018, nueve veces más que las 102.850 de 2004, cuando Estados Unidos comenzó a contabilizarlas.

De acuerdo al informe de Reuters las tablas importadas son más del 90% de las vendidas en el país, de estas 67% son chinas.

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