Punta de Lobos bombeó la semana pasada

El jueves estuvo pasado de grande y con viento onshore, pero el viernes se puso gigante y perfecto


Cobertura especial presentada por Lobos por Siempre - Texto: Patricio Mekis - Foto de portada: Pollo Vargas bajando una gigante, por Alfredo Escobar

Un foco importante estuvo en nuestro activo Pacífico en los últimos días. El miércoles 9 de junio llegaron intensas marejadas que azotaron fuertemente las costas del centro sur del país, llegando incluso a causar daños en distintas construcciones del borde costero de Chile. Un precedente que nos invita a reflexionar sobre nuestros usos y límites naturales que el mar nos fija.

Ese día de grandes marejadas, lamentablemente no tuvimos condiciones muy limpias en Punta de Lobos, Pichilemu, también llamada la capital del surf. El viento norte se mantuvo durante todo el día entregando la posibilidad de apreciar la potencia del mar, más que surfear.

Distinto fue el día jueves 10 de junio; las condiciones estuvieron más limpias con un swell sólido donde entraron olas de 5-6 metros, haciendo que la fiesta del surf se empiece a celebrar en casa.

Muchos surfers se motivaron y entraron intentando agarrar su mejor ola. Las condiciones no eran fáciles ya que había corriente y las series grandes se demoraron en entrar.

Por suerte, se logró tener al menos unas 6 horas con buenas condiciones para surfear, hecho que nos permitió recordar lo lindo de este deporte y el lugar, como lo es Punta de Lobos por Siempre.

Y es que parte del propósito del Lobos Por Siempre Big Waves Internacional es celebrar el surf y proteger nuestra costa.

Sin duda dos valores que los tuvimos muy presentes estos últimos días.

 


Son muy pocos los humanos que vieron lo que vio el surfista de la foto en ese momento. En Punta de Lobos se viven momentos que no pueden repetirse en otros lugares. Hay que tener agallas y talento para lograrlo. Foto: Alfredo Escobar

La relación de Diego Medina con Punta de Lobos es cercana, tan cercana como la de Merello y Navarro, y no muchos otros surfers en esa ola.
Rafa Cortes bajando en el longboard; Foca Conti con su gun. Foto: Farías Moreno
Jóvenes talentos: Martin Fuenzalida y Nico Padilla compartiendo una gigante. Foto: Farias Moreno
Cuando lo ven a Merello o a Ramón o a Medina entubado en Punta de Lobos, lo ven en una monstruosidad como la de la foto. Foto: Farias Moreno
Cosas que pasan, cosas que duelen, cosas del surf de olas grandes. ¡Qué postal! Foto: Felipe Guiñez
Piojo Navarro bajando una bomba. Nótese las burbujas ahí abajo.
Eso que se ve en la foto es toda la energía del Océano Pacífico enfocándose en el lugar que le da toda la bienvenida para descargarse.
Merello, controlando lo que es incontrolable. Foto: Escobar
Merello, desde el agua. Foto: Farias Moreno.
Merello y otro viaje que sigue. Foto: Farias Moreno
Jovencito el Cristofher Tapia, bajando una bomba.
Pollo Vargas en una montaña de agua.
Fede Mekis, en el comienzo del viaje.
Merello: Entendiéndolo todo.
Cristofher Tapia, preparado, listo, ya. Foto: Farías Moreno
Fede Mekis, en un camión puntalobeño. Foto: Farías Moreno
Pato Mekis, encargado de sostenibilidad de la Fundación Punta de Lobos, demostrando que sabe sostenerse bajo presión en una de las olas más pesadas del planeta.