Reporte desde el oeste de Australia: “Realmente no sé cuántos caños me pegué, pero fueron muchísimos”

Entrevista a Matías Nóbrega, el uruguayo que emigró y eligió en los tubos de occidente de la isla la casa para sus próximos meses o años; "las mejores olas que presencié en mi vida", cuenta


Nota presentada por La Isla - Todas las fotos de Martin Arancet - @martin15a

Cuando el ex seleccionado nacional uruguayo, Matías Nóbrega explica por qué se fue de Uruguay a vivir en Australia, dejando su casa y familia atrás, es bien claro: “Quiero surfear, quiero pegarme tubos”.

En Australia estuvo dando vueltas por aquí y por allá, en la costa Este o encontró los tubos que buscaba pero definitivamente sí en el oeste donde (las fotos lo dejan claro), no ha parado de meterse un tubo tras otro.

Algunas sorpresas que revela: El oeste está más poblado de lo que el normal de los surfistas creen y cuando hay poca gente en el agua es sinónimo de que el mar está para suicidarse de peligroso o porque los tiburones abundan.

Con esto y todo es el lugar que eligió para pasar un buen tiempo. Dice que en una semana se surfeó las mejores olas de su vida y para un muchacho que tiene un montón de surfing arriba, decir eso no es poco.

Debajo algunas palabras con el uruguayo que anda bajándose bombas por el oeste australiano.

"Lo que tiene el West es que a veces te puede regalar días que se alinean los astros y podés encontrar un pico sin nadie, con tremendos caños y podés coronar que fue lo que me pasó prácticamente durante una semana seguida en las fotos esas que te mandé", cuenta Matías que en la foto presencia lo que dice.
"El plan es surfear, seguir pegándome tubos y empezar a competir, justo me había anotado en dos campeonatos que se terminaron cancelando por el coronavirus. El año que viene volverá todo a la normalidad y será ese el prono, trabajar, surfear y competir acá en el Oeste", dice el uruguayo que en la foto se encañona en una sólida derecha.

-¿Hace ya cuanto que te fuiste para Australia?
Me vine a Australia hace 15 meses, en abril de 2019.

-¿Qué te llevó a tomar la decisión de irte?
La decisión la tomé en diciembre del 2018. No sabía si estudiar, quedarme en Uruguay, seguir surfeando, viajar o qué, y un día me levanté y me decidí que me iba a Australia. No me sentía cómodo en casa, no sabía qué estudiar, no tenía muy claro lo que quería hacer, excepto de que quería surfear, a mí lo que me gusta es el surfing y quiero surfear, quiero pegarme tubos, ese fue mi pensamiento.

Justo esas semanas había estado hablando con Juanja Vargas, un amigo que estaba acá en Australia y esas charlas que tuve con él fueron un punto decisivo para dar el paso. Me terminó convenciendo, además tenía otro amigo que era Pedrito Zanotta que estaba acá en Australia, así que trabajé ese verano vendiendo empanadas y me pagué un pasaje de venida, un ticket de ida a Australia y llegué así a la casa de Pedrito.

"Trabajé ese verano vendiendo empanadas y me pagué un pasaje de venida, un ticket de ida a Australia y llegué así a la casa de Pedrito"

-Ahí anduviste por varios lugares e imagino que trabajaste en distintos rubros, comparte un poco qué estuviste haciendo.
Cuando llegué medio que no sabía, me había encontrado con un mundo nuevo, si bien había viajado, nunca lo había hecho totalmente solo con un pasaje solo de ida, tenía que llegar a Australia, tenía ahorros, pero también sabía que tenía que trabajar porque ya no estaban papá y mamá al lado para mantenerme. Entonces, estuve 20 días conociendo, adaptándome un poco, surfeando abundante y en un momento me di cuenta de que me estaba quedando sin plata y tenía que salir a trabajar sí o sí. Ahí arranqué medio que a los golpes, mi primer trabajo fue de jardinero, trabajé todo el día de jardinero y cuando me pagaron al final del día estuvo interesante la verdad, las sensaciones que pasaron por mi cuerpo, porque medio que nunca había laburado seriamente en mi vida, había dado clases de surfing, había hecho de pizzero en un hotel con Julián Schweizer también, pero nunca había trabajado seriamente ocho horas, ni trabajar para alguien, nunca había tenido un jefe y bueno, ahí arrancó toda la experiencia acá en Australia.

Trabajé de jardinero, en construcción, de pintor, limpiando ventanas, trabaje en restaurantes. Para extender la visa necesitas hacer trabajo de farm, necesitas hacer 88 días en una farm, entonces en un momento nos fuimos con Juanja a un campo en el medio del desierto a trabajar con ganado, hacer alambrados y a meterle un poco de mano en la construcción de casas que estaban haciendo ahí y estuvimos 58 días trabajando de sol a sol, fue bastante duro la verdad, nunca había vivido algo así, sin surfear, recontra lejos del mar, casi sin días libres y bueno, terminó dando sus frutos, fue una experiencia que no me arrepiento de haberla hecho, pero espero que no me toque nunca más hacerla porque sufrimos bastante, pero bueno, de eso se trata también, de las experiencias.

Relatos comunes en el oeste australiano: "Me di vuelta, me mandé pa abajo y me pegue uno de los mejores tubos de mi vida, no me quedó otra que volver al pico y pegué cuatro o cinco olas", cuenta Matías que en la foto está entubado hasta la manija en una perfecta izquierda.
"Es una izquierda que la toma no está tan difícil, pero lo complicado es la última sección que se pone híper pesada, incluso si te cebas y querés pegarte el tubo más largo, terminan saliendo las rocas y se forman unos escalones bastante heavys y te podés lastimar", dice Matías que ejemplifica en la foto. Pero se come la serie y mira a la cámara como si no pasara nada.

Luego de eso me compré una camioneta y me fui a Byron Bay, estuve ahí tres meses hasta que me di cuenta que si bien las olas estaban buenas, era más como Uruguay, habían olas medianas y chicas, beach breaks, alguna olita larga, pero no era lo que se ve en los videos, no había los tubazos que vez en los videos de surfing y todo eso. Los días que pasamos al final del año pasado, pasamos por Bells Beach, ligamos y agarramos un swell que no es normal para esa época del año, un swell de 12 pies gigantesco, en realidad surfeamos en Winkipop que estaba increíble, las derechas más grandes y más largas que surfeé en mi vida y como era algo no común éramos capaz que 10 personas en el agua, no tenía la herramienta adecuada, tenía una 5.9 y me tuve que tirar con lo que tenía y la verdad que costó bastante la entrada por el rompe coco de abajo, para tomar las olas también, no tomé muchas olas, pero me pude llevar unas buenas paredes bastante largas.

"Durfeamos en Winkipop que estaba increíble, las derechas más grandes y más largas que surfeé en mi vida y como era algo no común éramos capaz que 10 personas en el agua"

-Y, de la misma forma, surfeaste en distintas partes de una grande costa. ¿Por dónde anduviste y qué te hizo terminar en el oeste?
Y bueno, básicamente fue eso, termine acá en el West, porque si bien Australia es divino, es precioso, sentía que tenía quería surfear más olas, pegarme tubos y ta, en la costa Este la sensación que me quedó es que es como Uruguay con un poco más de constancia.

-Es una zona bien interesante, parece que hay muchas olas y poca gente. ¿Qué podés contar sobre el lugar donde estás?
Cuando llegué a Margaret River, el primer día, no había viento, cero viento, terminamos en Main Break, fin de tarde, con un atardecer y había unas olas que no sabes lo que era, estaba increíble, no nos dio para surfear igual, pero ver el atardecer, ver los últimos minutos de luz con olas perfectas fue algo muy lindo y desde el primer día supe que me iba a quedar acá por un buen rato.

Estoy acá hace siete meses y la verdad que no tengo ni idea cuando me voy a ir y por ahora realmente no tengo ganas de irme, no sabría decirte si voy a estar acá uno o dos años, cinco o diez o toda una vida, realmente no lo tengo claro, por ahora estoy acá surfeando, pasando bien, así que nada, lo voy a disfrutar mientras siga siendo así.

El Oeste, el South West, la zona de Margaret River, hay un montón de olas increíbles, pero hay mucha gente, se piensa que hay poca gente, pero hay mucha gente, hay veces que vas a lugares, hay tremenda ola y realmente está insurfable por el crowd, más que nada en las olas que son grandes, tenés The Box que no se da muy seguido, por ejemplo en verano es insurfeable porque las mareas bajas son demasiado bajas entonces no rompe bueno, hay un tubazo, pero hay 20 o 30 centímetros de agua y nadie va a surfear porque es suicidarse básicamente, es una ola que está muy alejada de la costa y los vientos la afectan mucho, es muy difícil de surfear.

Se crowdea muchísimo, al nivel de lo que sería Punta del Este, se pone heavy de gente a veces. En The Box no hay tanta gente, pero por ahí tenés a 10 o 15 personas que realmente tienen un nivel bastante alto, entonces es difícil surfear esas olas, porque estás ahí, somos 15, hay olas para todos, pero bueno, estamos todos queriendo pegar buenos tubos y hay un nivel bastante exigente.

Relajado bajo presión en otra perfecta izquierda del oeste de Australia. "La calidad de vida es increíble, si voy a Uruguay, sería solo a visitar un par de semanas o un mes y volvería para Australia de nuevo seguro", dice Matías.
El hombre quería irse a "pegar caños" y definitivamente lo logró.

Lo que tiene el West es que a veces te puede regalar días que se alinean los astros y podés encontrar un pico sin nadie, con tremendos caños y podés coronar que fue lo que me pasó prácticamente durante una semana seguida en las fotos esas que te mandé.

-Te bajaste un par de bombones pesaditos, ¿dónde fueron esas fotos y qué tan pesado dirías que estuvo surfear por ahí?
Sobre la ola esa de las fotos, es todo en una ola que se llama Ulus, que está en Gracetown, a unos kilómetros de North Point, una de las olas más conocidas de acá del South West. Es una izquierda que se llama Ulus calculo que por Uluwatu, debe ser bien parecida. Es una izquierda que la toma no está tan difícil, pero lo complicado es la última sección que se pone híper pesada, incluso si te cebas y querés pegarte el tubo más largo, terminan saliendo las rocas y se forman unos escalones bastante heavys y te podés lastimar.

Yo la verdad que quedé comiendo bastantes veces en la última sección, con el agua por las rodillas y una ola de casi dos metros rompiendo a un metro de donde estaba parado, pasé varios momentos críticos se podría decir.

En esa semana realmente no sé cuántos caños me pegué, pero fueron muchísimos. El último día de surfing de esa ola fue el día más increíble de olas que tuve en mi vida, estaba surfeando solo fin de tarde, había dos o tres metros, tomé cuatro olas, me pegue cinco tubazos y en una miro para la orilla y veo unos amigos haciéndome señas que habían visto un tiburón en el pico de al lado a unos 100 metros y cuando miré al costado no había nadie, estaba solo yo en toda la playa, salí remando sin pensarlo y bueno, no me quedó otra que quedarme hora y media en la duna mirando las mejores olas que presencié en mi vida irse solas.

"El último día de surfing de esa ola fue el día más increíble de olas que tuve en mi vida, estaba surfeando solo fin de tarde, había dos o tres metros, tomé cuatro olas, me pegue cinco tubazos y en una miro para la orilla y veo unos amigos haciéndome señas que habían visto un tiburón"

-¿Cómo ha pegado el Covid-19 donde estás vos?
Acá en Australia se manejó muy bien, incluso en el West mejor, acá cerraron las fronteras internas del Estado y nunca creó mucho impacto, hubo un par de meses que estuvo todo medio parado, pero en este preciso momento la vida es normal, hay bailes, los restaurantes están abriendo, la gente se junta a tomar una cerveza en el bar y es como si no pasara nada, no hay casos, hay creo que tres casos nomás y en la ciudad, híper controlados, la vida volvió a la normalidad por estos lados.

-¿Extrañás Uruguay?
Sí, la verdad que sí, muchísimo, las olas, mi familia, mis amigos, extraño un montón porque bueno, ya hace 15 meses que no voy para allá y casi un año y medio que no veo a mis padres porque ellos se fueron a trabajar a España unos meses antes de que yo me viniera a Australia, así que sí, se extraña un montón y el hecho de no saber cuándo voy a poder volver es algo que está ahí y es como una piedra en el zapato, pero bueno la realidad es que la vida acá es muy linda, hay muy buenas olas y la calidad de vida es increíble, si voy a Uruguay, sería solo a visitar un par de semanas o un mes y volvería para Australia de nuevo seguro.

-¿Qué planes tenés de ahora en más? 
Mis planes ahora son quedarme acá, la verdad que las fronteras internacionales de Australia hasta el año que viene están cerradas, eso es confirmado, así que hasta el 2021 no me voy a ir, posiblemente en el verano tenga mucho trabajo y empiecen los campeonatos acá así que me voy a quedar por lo menos hasta abril del 2021. Calculo que los planes serán ir a Indonesia e ir a Uruguay un par de semanas a visitar y volver para acá para el Oeste que me estoy acomodando y siento que me voy a quedar por varios años más.

No te digo para toda la vida porque me parece que nada es para toda la vida, pero sí, voy a estar un buen rato acá seguro. El plan es surfear, seguir pegándome tubos y empezar a competir, justo me había anotado en dos campeonatos que se terminaron cancelando por el coronavirus. El año que viene volverá todo a la normalidad y será ese el prono, trabajar, surfear y competir acá en el Oeste.

"Mi objetivo más grande sería la temporada que viene estar plantado en The Box y bajarme unas buenas bombas, este año fui una vez nomas y estuvo bastante heavy, fui para ahí, éramos solo siete en el agua, cinco bodys, yo y otra tabla, estuve los primeros 40 minutos sentado en el pico sin tomar olas, pensando que esto no era para mí, surfear otras olas y empezar de a poco, hasta que en una me tocó una de la serie y nadie la remó, me di vuelta, me mandé pa abajo y me pegue uno de los mejores tubos de mi vida"

Mi objetivo más grande sería la temporada que viene estar plantado en The Box y bajarme unas buenas bombas, este año fui una vez nomas y estuvo bastante heavy, fui para ahí, éramos solo siete en el agua, cinco bodys, yo y otra tabla, estuve los primeros 40 minutos sentado en el pico sin tomar olas, pensando que esto no era para mí, surfear otras olas y empezar de a poco, hasta que en una me tocó una de la serie y nadie la remó, me di vuelta, me mandé pa abajo y me pegue uno de los mejores tubos de mi vida, no me quedó otra que volver al pico y pegué cuatro o cinco olas más seguidas hasta que me pegue un wipeout y me di el omoplato contra las piedras, quedé con el hombro y el brazo derecho que no pude remar más y bueno, tuve que salir para afuera. Igual me regalaron un casco para mi cumpleaños que fue hace un mes, tengo una 6.2, estoy preparado, el plan sería el próximo swell que entre, ir para ir a ver que pasa.

Te cuento una historia más que está buena: Hace un par de meses entró un buen swell y por esas casualidades de la vida salimos a las seis de la mañana de casa y terminamos como a las diez recién en Yallingup, que fue la ola que nos convenció y cuando me metí al agua que entrabas por un canal que quedabas en el pico; llego y tengo al lado a Jack Robinson, Jay Davies, Jacob Willcox y Taj Barrow.

Cuando entró la bomba, me miraron y la empecé a remar a la par de Jay Davies y cuando vio que yo estaba en el pico, cuando vio que yo llegaba echó para atrás y baje de cabeza, bajé de cabeza en un rompe coco siniestro y corté el leash, ahí me quedó la tabla al lado, cuando miro para atrás venía otro bombazo y para zafar tuve que remar hacía adentro y quedé en el pico de nuevo pero sin leash.

Entró otra y me mandé a guardar a un cerrón asqueroso y ya fue, la tabla pa la orilla y tuve que salir remando, estuvo bueno, está bueno surfear con esos nombres, te hacen querer mejorar, te hacen que cuando entran esas bombas te mandes para abajo sin pensarlo, con Jack y Jacob Willcox ya surfeé bastantes veces más, es algo que está bueno, tener a esos monstruos al lado.

Secuencia 1 de una de las olas mostradas en la nota.
Secuencia 2 de otra de las olas mostradas en la nota: Andando profundo en las profundidades del oeste australiano.