Cinco momentos de los trials de Teahupoo

Contado por una cámara desde el agua, en el canal del tubo tahitiano por excelencia


Todos los videos: Diego Balestro

El martes pasado las olas estuvieron increíbles en Teahupoo, sincronizadas con la fecha pactada para la realización de los prestigiosos trials de la séptima parada del CT. Nueve extranjeros se las vieron con 25 locales y por primera vez los dos primeros puestos se quedaron en casa.

Aquí recogemos cinco momentos de lo que pudo captarse desde el canal.

1: Aritz Aranburu no pudo repetir lo del año pasado, pero se llevó unos tubazos

Aritz viajó de surfear y perder en un US Open que tuvo olas diminutas, a un Teahupoo con la carne que a él le gusta. En una serie peleada perdió ante los locales Mihimana Braye y Tereva David.

2: Barron Mamiya merece CT

Solo dos días después de ganar el US Open en la categoría junior en olas chiquitas en Huntington Beach, el hawaiano Barron Mamiya se fue a participar de los trials. Llegó hasta los cuartos de final donde perdió con quien resultara  campeón, Mateia Hiquily. Al salir dijo que no se sentía mal por la derrota, que hacía un tiempo que no se metía unos buenos tubos. ¡¿Cómo se va a sentir mal?! ¡Estuvo todo el día metiéndose esos tubos!

3: Bruno Santos es pura clase

Por algo ganó este evento en 2008 y los trials en más de una ocasión. Pero este año los tahitianos tuvieron otros planes... Los tahitianos y Teahupoo tuvo otros planes en su serie de semis contra Tikanui: Precisó una ola de cinco puntos por más de cinco minutos y esta nunca vino.

4: Casi casi vuelve a haber hermanos en un CT

El hermano menor de Michel Bourez, Kevin, se metió unos cuantos tubazos para pasar por ronda 1 y 2 y llegar a cuartos en los que no pudo con el brazuca Bruno Santos. Seguro se fue feliz a casa por meterse tubos como el del video.

5: Mateia Hiquily: La clase del campeón

Unos años atrás Mateia Hiquily llegó a estar 52 en el ranking del QS, relativamente cerca de la zona de clasificación al CT. Sin patrocinador principal, ahora se mantiene lejos de las competencias que lo llevaron a dar la vuelta al mundo. De todos modos, cuando se pone la camiseta, vuelve el hambre por ganar, especialmente cuando las olas están así.