Cuatro excampeones comparten la clave para ganar en El Gringo

Gabriel Villarán, Guillermo Satt, Álvaro Malpartida y Tomás Tudela comparten sus historias. Hablan del amor por los tubos, la diversión en ellos, el conocimiento y la confianza


Ganar en El Gringo es como ganar el Pipeline Masters sudamericano, y ganar un Pipeline Masters no es fácil para nadie, pero ocho personas en nueve años han encontrado la forma de hacerlo.

En el año que no hubo ganadores el mar se puso tan grande que el torneo se quedó con cuatro terceros que dividieron puntos y dinero.

Los cuatro latinoamericanos que siguen, Tomás Tudela, Álvaro Malpartida, Gabriel Villarán y Guillermo Satt, encontraron la llave que, por lo menos una vez, les abrió la puerta de la victoria.

En los siguientes párrafos dicen cuál es.

Tudela encontrando el buen camino en El Gringo en 2017, evento que le dio el mejor resultado de su carrera. Foto: WSL/Nico Díaz

Tomás Tudela, campeón en 2017
“Divertirme y hacer lo que más me gusta”

Sin duda, encontrar una fórmula es complicado en El Gringo. Cada uno puede tener su estrategia para el heat, pero El Gringo siempre va a hacer lo que quiera contigo, así que, más que nada se trata de ir todos los años y tratar hasta que encuentres un espacio ahí en el point, en el que te sientas cómodo y puedas dropear la ola y meterte un buen tubo.

Me baso más que nada en divertirme y en hacer lo que más me gusta que es meterme un buen tubo, creo que es mi fortaleza, sobre todo de frontside. Hay que aprovechar estos campeonatos en olas perfectas. 

Alvaro Malpartida tiene un record impresionante de resultados en El Gringo, con tres finales y una victoria. Siempre es un favorito en la ola. Foto: WSL/Pablo Jimenez

Álvaro Malpartida, campeón en 2013
“El amor”

El amor a los tubos. Es todo.

 

Cuando ganó en 2011, Guillermo Satt tenía 18 añitos. Fue el campeón más joven en la historia de los eventos de esa ola. Foto: WSL/Farías Moreno

Guillermo Satt, campeón en 2011
“Surfear ahí siempre”

Surfear ahí siempre, ¡es un plus! Y, me da más confianza al elegir las olas, hay que confiar en eso y estar tranquilo.

En estas olas, Gabriel Villarán es un maestro absoluto. Si logra esa confianza de 2009, puede repetir 10 años después. Foto: Pablo Zanocchi

Gabriel Villarán, campeón en 2009
El hambre y la confianza es lo más importante”

Ese evento (el de 2009) me acuerdo que la confianza la tenía super sólida. Me tocó en los cuartos con Jay Davies y le gané, eso me dejó super motivado para las semis y finales, sentí que la "suerte" estaba de mi lado.

Conocer la playa y tener habilidades para los tubos es una ventaja pero el hambre y la confianza es lo más importante. Simple evidencia q la parte mental muchas veces (o la mayoria de veces) es lo que nos juega en contra cuando competimos.

Algo especial fue tener a mi mamá en el día final. Sentí tanta confianza que la invité el fin de semana porque sentía que iba a ganar. A ese nivel de confianza uno tiene que llegar para atraer lo que uno realmente quiere.