Filipe Toledo no quiere ser campeón del mundo (por ahora)

Si no estaría en este momento en Hawái, alistándose para competir en el Volcom Pipe Pro, sumando experiencia en la ola que lo aleja del título


Resulta difícil entender por qué Filipe Toledo no está en Hawái esperando que comience el Volcom Pipe Pro. Él sabe, los críticos saben, sus fans saben, todo el mundo sabe que su principal defecto, que lo que lo aleja del título mundial, es aprender a surfear esa ola, que es ni más ni menos que la reina de las olas.

Tiene la oportunidad de hacer un entrenamiento de primera clase ahí, con tres personas más en el agua, y la desperdicia.

Una cosa es decir que se le hace imposible ir a surfear a Pipe cuando está con 800 personas en el agua en el mes de diciembre, pero ahora, puede ir a surfear con nadie ahí, y sumar experiencia, aprender y aprender y aprender que es lo que todo el mundo dice que es clave para ganar en Banzai. Pero no lo hace.

No es un punto menor, hay que ver lo que hizo su compatriota, Adriano de Souza para ser campeón del mundo y su relación con el Volcom Pipe Pro: El año anterior a ganar el título, fue, compitió y se metió en la final. Y ese año las olas estuvieron impresionantes, con 8 pies sólidos que tuvo a un Kelly supremo ganando el evento.

Además, claro, le rogó ayuda a Jamie O’Brien. Este se la dio y todo terminó saliendo bien. Y no solo eso, sino que Adriano siguió yendo al evento, en 2017 pasó de ubicarse cuarto a ser segundo. Su destreza en Pipe definitivamente mejoró.

Filipe que para Teahupoo había tenido un gesto del estilo de De Souza, yendo para ahí y dejando parte de su espalda en el reef, no está haciendo lo mismo con Banzai. Ha elegido jamás competir en el QS de Pipe y está pagando caro por esa decisión. ¿Qué hace diciendo que quiere ser campeón del mundo surfeando Maldivas o, en este momento, en su casa en California? Hasta que no le ponga tiempo a Banzai, va a ser muy difícil que gane el título.