Hoy cumple un año DUKE, el sitio del surf moderno

Algunas palabras al respecto


No suelo escribir en primera persona ni hablar de experiencias propias, considero que lo publicable siempre es lo que esté más lejos de tenerme a mí como protagonista. Me tomé el atrevimiento de violar esta máxima porque este medio de prensa, del que soy responsable, cumple un año y me resulta inevitable compartirlo con los lectores, a quienes me debo de pies a cabeza.

El 31 de enero del año pasado tuve una reunión con mi ex jefe de mi ex trabajo, Surfline, en la que me propuso dejar de lado mi rol como editor de Surfline en Español por un cargo comercial (el sitio líder del mundo dejaría de generar contenido en castellano). Fue una propuesta que él presentó como atractiva y que yo respondí negativamente, sin mediar ni dos segundos de deliberación.

No fue un momento que me agradó, no fue lo que yo esperaba ni deseaba en ese momento, pero me sacudió para el lado bueno de los desafíos y las oportunidades (“oportuncrisis”, dijo Homero Simpson en aquel capítulo que lo echan del bar de Moe).

Mi segundo hijo, Juan, tenía un mes y cinco días, y el primero, Felipe, cinco. Definitivamente no era el mejor momento de la vida para dejar un trabajo. Pero yo soy periodista, espero serlo toda mi vida, esa es la pasión inexplicable que me mueve cada segundo de mi vida. Jamás concebí que un trabajo sea sufrir todos los días para cobrar plata, no iba a empezar a los 37; a mí me gusta dejar la vida en el trabajo, con alegría y pasión.

Fui al dormitorio y compartí emocionado las novedades con mi esposa, Lucía, que amamantaba al más pequeño en la cama. Mi excitación se debía porque finalmente cumpliría un sueño de mucho tiempo: Crear mi propio sitio, mi propio medio, mis condiciones, mi rigurosidad, mi honor, mi verdad, mi riesgo, mi compromiso. Pero a ella casi le dio algo, aunque, al rato confió que otra de mis locuras se convertiría en un trabajo confiable y responsable.

Yo siempre pensé que la magia que acompaña a la felicidad, el trabajo duro y compromiso termina proveyendo de alguna forma u otra. Desde que cumplí el sueño de vivir como periodista de surfing a los 24 años, había trabajado en distintos lugares de prestigio, como dependiente asalariado, jamás había desarrollado mi propio proyecto.

El plan se rigió de las siguientes condiciones: Por contrato tenía un mes de sueldo de gracia y luego no cobraría un peso más, este contrato no preveía un seguro de paro, ni una indemnización que me habría venido muy bien.

Y la estrategia fue simple: Generar un plan de negocios, una propuesta para un potencial accionista que confíe que hoy en día es rentable invertir en un medio de prensa de surf, con la industria endémica en una infinita incertidumbre y la revolución de las redes sociales respirando en la nuca.

Y así se hizo. Al día siguiente me reuní con el Sapo, un viejo amigo que es MBA, con el Negro que es programador y con el Lucho que es diseñador. Intento no llorar al pensar en el agradecimiento infinito que siento ante bondades tan gigantes, por trabajar ayudando a un amigo sin garantía alguna de que cobrarían un peso (el mencionado socio podía aparecer o no, y el más optimista diría que no lo haría).

Tenía dos prospectos de personas con el poder adquisitivo, el amor por el surfing, confianza y las ganas de arriesgar en un proyecto como este, de ahí venían 10 que eran una vaga posibilidad y de ahí 50 que eran un tiro al aire.

Una vez que la propuesta estuvo lista, la envié a esas dos personas. En 24 horas, uno de ellos me respondió positivamente y ahí comenzó el DUKE que conocimos. Vale subrayar el milagro de que esa persona se haya cruzado en mi camino y agradecer su confianza, ¿qué posibilidades tenía yo de conseguir un inversor en esta aventura? ¿Qué hubiera sido de la vida que conozco hoy sin ese cruce de caminos?

En un menos de un mes se programó y se diseñó el sitio y el 5 de marzo lanzamos: “Dedicamos toda nuestra energía y pasión a cubrir el surfing mundial con auténtica rigurosidad periodística”, con ese “lema” nos presentamos. No había mucho más que decir, ni quien soy, ni somos, ni manifiestos, dejemos que el trabajo hable por sí solo.

Esa propuesta, esa frase, contiene un diferencial importante: Es comunicar citando fuentes, es ser imparcial, es nunca ser protagonistas, es investigar, es procesar datos, es preocuparse por seguir temas, es no ceder ante las presiones de distintos actores, es dar contexto, es opinar, es entrevistar a los protagonistas, es no quedarse en copiar y pegar un video que ya está en 750 sitios, es la emoción por dar la primicia y es seguir el día a día o el minuto a minuto del surfing para la audiencia hispanohablante; elementos que, combinados, son muy difíciles encontrar en cualquier sitio del mercado.

Y así, inmediatamente, DUKE se convirtió en una web internacional con una cantidad considerable de visitantes y seguidores: 11.500 usuarios únicos 22.000 visitas en marzo que tuvo 25 días contados, la mayoría de Argentina, Uruguay, España, Colombia y Costa Rica.

Con el paso de un año entero (mañana estará la cifra que incluye al día de hoy) el promedio de visitas mensuales fue de casi 36.000 por 14.200 usuarios únicos (un total de 431.797 visitas en el año y 170.217 usuarios únicos).

Tras un año, España es el país que tiene más usuarios que han visitado a DUKE, seguido por Argentina, Perú, Uruguay y Estados Unidos en ese orden, los primeros cuatro con una proporción muy similar.

Se publicaron 1.469 notas en nuestro sitio, la gran mayoría son exclusivas o producidas por nosotros y la gran minoría son copies y pegues de videos o notas de prensa.

Distribución de los 10 países con más usuarios únicos que visitaron a DUKE este año. Tomado del Google Analytics de nuestro sitio.
Los datos básicos de las visitas a DUKE en el primer año. También tomado de nuestro Google Analytics.

Fue un gran desafío crecer en redes y se hizo en base al contenido, casi siempre relacionado con una nota publicada, casi nunca apostando a lo fácilmente viralizable. Nuestro Instagram cargó en un año 2.094 publicaciones, logrando 19.400 seguidores que brindan unas 200.000 impresiones semanalmente.

Con una cantidad similar de publicaciones nuestro Facebook tiene más de 20.700 seguidores y alcanza a unas 150.000 personas por semana.

Finalmente, nuestro humilde Twitter, de 369 seguidores, genera nada despreciables 50.000 impresiones por mes.

Algo que resulta muy importante es que se intentó honrar de la mejor manera posible el trabajo de nuestros colaboradores; los fotógrafos, filmmakers y periodistas. Entendemos que es lo que corresponde y que para construir un periodismo de surfing fuerte, todas las partes deben estarlo: No me gusta negociar una foto por arrobas, por menciones. Y, ojo, hago autocrítica y soy consciente que me hubiera gustado pagar muchísimo más.

Evolución de los seguidores en Facebook en el año.
Distribución por país de los principales seguidores en nuestra cuenta de Instagram.

El reto más grande ha sido comercial, como mencionaba más arriba, hay incertidumbre en la industria del surfing y también la hay sobre el andar de los medios digitales, una combinación que hace desafiante golpear una puerta y vender campañas digitales, campañas de redes y la presencia en un sitio.

Pero como siempre, como todo, adopté ese desafío como un camino a vivirlo con intensidad, con alegría, paso a paso y apostando a que la calidad del trabajo será valorada y que cada alianza que se crea durará para siempre.

Esto hace que la confianza de marcas que ya trabajan con nosotros sea muy, muy valorada. Nos alegra saber que, presentados los informes del cierre del primer año, los correspondientes gerentes de Marketing vieron los resultados con satisfacción.

El entusiasmo y la emoción por informar está intacto, es más bien mucho más grande que hace ya unos cuantos años cuando esto era solo un sueño. El mismo compromiso de despertar cada mañana para informar de surfing con la mayor rigurosidad periodística no ha parado de ganar fuerza. El sueño es ahora estar escribiendo una columna similar para el aniversario de 10 y luego otra para el de 25.

De corazón y con total humildad agradezco a todos los que han acompañado o seguido a DUKE de una forma u otra.

El video de presentación, que solamente pretendió indicar que ahora todos los surfers hispanohablantes se encuentran en DUKE, desde los más jóvenes hasta los más legendarios, causó, si se quiere, algo de polémica. Hubo nombres que deberían haber estado  y no estuvieron… Como se explicó, el armado se hizo con muy poco tiempo (como se lee en este texto).