La historia detrás de una foto: Los primeros en El Pepe

El humo casi los mató, zafaron y les sirvió como despertador para estar en el agua de noche en uno de los spots más poblados de Uruguay (y para tomar esta joyita de foto)

La alegría duró poco, pero fue real. Foto: Juani Gayol

Por Juani Gayol (cliquea para seguirlo en Instagram). 

Salimos de Montevideo con un amigo, re tarde, llegamos a eso de las 11 de la noche a Punta del Este, era tardísimo, estábamos re cansados, molidos. Nos esperaba un amigo, putiando porque se quería dormir, y quería cenar con nosotros.

Mi amigo vive allá y en Punta del Este manejan otros horarios que la ciudad.

Había pedido un delivery, hamburguesas caseras, comimos, tomamos unos vinos. El amigo se fue a dormir y con el otro nos quedamos charlando frente a la estufa a leña. En el fuego había un trafoguero que no paraba de ahumar el ambiente, había que abrir las ventanas…

Nos dormimos en el living que era nuestro cuarto, en un sillón para cada uno.

Yo cuando duermo no me entero de nada. A las cuatro de la mañana mi amigo se levanta llorando porque no podía más del humo. Todo el living era humo, aquel tosía que no podía más. Si pasaba un rato más moríamos intoxicados (risas).

Procedimos a abrir todas las ventanas y puertas para que desahogue un poco. Llenos de humo, no podíamos volver a dormir y como eran las 4:30, nos dijimos: “¡Vamos pal agua!

Arrancamos de noche, chequeamos todo, no se veía nada hasta que llegamos al Pepe. No llegamos a primera luz, no había luz, hacía frío y mis amigos dijeron para ir al agua: “En el Pepe siempre hay gente, vamos a ser los primeros en surfear el Pepe hoy”, dijeron mis amigos.

Fueron para el agua y yo me quedé para aprovechar esa luz. Luego llegó Nacho (Pignataro) y su hermano y eran, literalmente, mis seis amigos en el agua y yo afuera sacándoles fotos.

Ese día saqué unas buenas fotos porque había tremenda luz al amanecer. Obviamente la alegría duró 30 o 40 minutos, porque ya a las 6:30-7:00 estaba el Pepe lleno.

Ahí yo dejé la cámara y me fui para el agua. Fue un buen día de olas en el que hicimos como tres sesiones.