Las claves del exagerado dominio brasileño en el Surf Ranch

La etapa del circuito con el más marcado dominio verde amarelo de la historia es perfecta, con secciones para tubos largos y muchas maniobras


No basta solo con mirar que ayer cuatro de los ocho mejores en el Surf Ranch Pro eran brasileños, ni que la final fue 100% verde amarela sino también examinar lo que ha sucedido en el pasado.

De los cinco torneos realizados por la WSL en el Surf Ranch, especiales y oficiales, la categoría masculina fue vencida en cuatro ocasiones: Los tres CT, con Medina dos veces y Toledo ayer y en el pandémico Rumble at The Ranch con Toledo dominando junto a Coco Ho.

La excepción fue aquel invento: Founders Cup que ganó el equipo del resto del mundo. No obstante eso, la mejor ola surfeada en el evento fue de Filipe Toledo que anotó un 10 y Medina hizo un 9,17 que fue de las cinco mejores del campeonato.

Lo interesante es que en repetidas ocasiones, más antes que ahora, pero igual sigue sucediendo, es que se indica una y otra vez que los brasileños no son buenos en olas perfectas y por más que sea repetitiva y se diga que es aburrida, la ola del Surf Ranch es perfectísima.

Se sabe que ese estereotipo ya quedó atrás hace tiempo, con victorias brasileñas en Pipe, en Teahupoo, en JBay, etcétera.

La clave de todos modos para mí cae en dos puntos que son clave: A la hora de hacer el juego de deportistas y competidores, nadie le gana a los brasileños. Ellos no están en la polémica de si es aburrida la piscina, de si las olas son iguales ni de nada de eso. Van a hacer la tarea propuesta: Surfear la ola para ganar el campeonato.

No hay peros ni purismos en sus pensamientos. Hay foco, hay estado físico (muy importante) y también hay agallas para aguantar la presión que a más de uno lo destruye en esas “últimas oportunidades” que el campeonato presenta todo el tiempo.

El segundo punto es la innegable capacidad de hacer acrobacias en las olas. Uno puede repetir una y otra vez la rutina de surfing que la ola demanda: Una curva tras otra y un final un poco más fuerte, pero los brasileños logran ese punto de exclamación que los jueces aman.

Basta con repetir todas las olas altas del evento, no hay una que sea surfeada con buenos fundamentos y nada más; todas tienen acrobacias.

Esto hace que la parada del rancho de Kelly sea la que mayor dominio brazuca histórico tiene de todas las etapas de la historia del circuito.

*Debajo: El 10 de Filipe en el primer evento realizado en el Surf Ranch, el único que no ganó Brasil