Cuatro selfies en Skeleton Bay

El tico Leon Glatzer se sacó las ganas y se fue para la mejor ola del mundo y esto fue algo de lo que trajo


Selfie 1 (arriba): La felicidad de estar en el hogar de la mejor ola del mundo.   

La que muchos consideran la mejor ola del mundo tenía que tener dimensiones tan grandes que haga imposible que se filme desde la arena con un trípode y una cámara. Ni tampoco desde el agua, ni tampoco desde lejos; hasta ahora, solo los drones han conseguido filmar la ola como Dios manda y casi que se quedan sin drone porque se les va muy lejos el aparato volador.

Todo termina siendo “selfie” o perspectiva de GoPro desde la cámara, como podremos ver en las siguientes imágenes del tico Leon Glatzer, que hizo su viaje a Namibia y volvió enamorado y con ganas de más.

Selfie 2: Dicen que no es fácil ir a Namibia y encontrar la gema de un minuto con la que todos quieren volverse a su casa. En el video, León entrando en calor.

Selfie 3: Esta fue buena. “Namibia eres especial”, dijo Leon, ¡y como para no decir eso! 

“El desierto del Namib es considerado el más viejo del mundo y se tiene constancia de que ya existía durante la Era Terciaria, hace 65 millones de años, época en que se extinguieron los dinosaurios. La Unesco declaró al Namib como Patrimonio de la Humanidad en 2013”, eso dice Wikipedia sobre el lugar. Leon aprovechó para alimentar la cuarta selfie con una víctima de la combinación del paso del tiempo con el desierto.