El surfing durante la dictadura en Argentina y unos días de polémica

La realización del evento “40 años de surf argentino: De prohibido a olímpico” generó debate entre importantes personalidades de ese país sobre si la dictadura prohibió la práctica del deporte o no


La celebración del evento “40 años del surf argentino: De prohibido a Olímpico” el pasado 3 de enero generó una polémica importante entre varias figuras de relevancia del deporte en ese país, según puede leerse en el grupo de Facebook “50 años de surf”.

Buena parte de los que son reconocidos como pioneros del deporte en el país, como Sandi Errecaborde, Raúl Muñoz, Luis Miglierina y Pedro Balanesi, expresaron su discrepancia ante el hecho que el presidente de la International Surfing Association, Fernando Aguerre –organizador del acontecimiento-, celebró los 40 años desde que se realizó un torneo que él dijo puso fin a la prohibición de surfear en Argentina tras poco menos de un año (click aquí nota publicada en DUKE la semana pasada).

Los cuatro mencionados y otras personas en el grupo, expresaron que el surfing jamás estuvo prohibido en su país aunque en mayor o menor medida reconocen que hubo casos puntuales en los que se quitaron tablas y no se permitió estar en el agua, respondiendo a personas que comentan que vivieron episodios de ese tipo en aquella época o contándolos ellos mismos.

Otros, como el ex presidente de la Asociación de Surf Argentina, Paco García Rabini, expresó que “se persiguió y no se prohibió”, comentando un hecho en el Yacht en el que se llevaron varias tablas de surf. Gabriel Nannini, que es autor del libro Surfeando en Argentina, sobre la historia del surfing en el país, también hizo alusiones a que el surfing había sido prohibido -luego de ser interpelado por Errecaborde, atenuó a que "los milicos y la poli jodían"-.

En contacto con DUKE, Errecaborde fue tajante: “Insistir en que fue prohibido está totalmente alejado de la realidad, nunca lo estuvo, y si lees bien los comentarios de los protagonistas te vas a dar cuenta que nunca tuvieron problemas más que respetar las normas mínimas de convivencia con bañistas que también disfrutaban del mar. Es un caso parecido a los pescadores: Nadie les prohíbe pescar, solo tienen que respetar ciertas áreas y ciertos horarios. Tengo 55 años de ir a surfear y jamás sentí que lo que hacía estaba prohibido”.

En la misma línea se expresó Muñoz, que fue quien inició la conversación en el grupo que él administra, estableciendo: “(…) Los hechos demuestran que el que miente es él (Fernando Aguerre) aparte de que (el surf) nunca estuvo prohibido. Por favor no mezclen la política con nuestro querido surf. Si alguno en alguna época fue detenido, fue por algo indebido que estaba haciendo, no generalicen. Los surfistas nacimos libres y practicamos libremente el surf y los miles que somos lo seguiremos haciendo pese a los intereses comerciales de unos pocos que quieren contar si historia con esos fines y no la verdad”.

Por su parte, Fernando Aguerre que respondió en dos ocasiones al grupo, explicó a DUKE: “Sabemos que había una ordenanza del intendente del gobierno militar anterior, del 66 al 73, coronel Martí Garro, que fue aplicada de manera diferente en diferente épocas por diferentes autoridades. Esta ordenanza limitaba la práctica del surf antes de las 9 y después de las 18:00. A fines de los setentas se volvió a restringir el surfing en El Torreón entre las 9 y las 18 a pesar de que en esta playa no era un riesgo para los bañistas”.

Según señala Aguerre la ordenanza era para cuidar la salud de los bañistas y en la playa en cuestión no los había porque estaba rodeada de piedras.

En referencia a que en las comunicaciones del evento el presidente de la ISA celebró la liberación del surf en Argentina y no en El Torreón, Aguerre hizo autocrítica: “El título podría haber sido escrito en una frase de 30 palabras y habría sido más claro. Lo que se celebró fue la organización del primer evento de la asociación que fundamos en una playa en la que no se podía surfear en verano y que gracias a las gestiones que realizamos a partir de ese momento se pudo. Reconozco que el título con palabras tan cortitas puede dar lugar a malos entendidos”. Además señaló que la palabra "prohibición" tal vez no fue la apropiada.

“Algunos sintieron esa prohibición, otros se vieron obstaculizados, y otros no lo sintieron. Respeto todo punto de vista, no me creo dueño de la verdad”, sentenció Aguerre que luego en el grupo envió un comunicado en el que pidió disculpas si ofendió a alguien con la forma en la que se comunicó el tema.

Los integrantes del grupo, especialmente Muñoz y Errecaborde vieron con buenos ojos esta carta, aceptaron las disculpas y decidieron dar por cerrado el tema.