Kohl Christensen luego de su accidente: “Veo el mundo con más claridad que nunca”

El hawaiano se expresó en redes sobre su peripecia y el proceso de recuperación: “Los rezos y el amor que inundaron el día del accidente y que siguen llegando son la razón por la que todavía estoy aquí”

Kohl Christensen y familia. Foto: Del Instagram del surfista

El surfista hawaiano Kohl Christensen se refirió ayer en su Instagram al accidente que sufrió el pasado 31 de diciembre luego de caer adentro de un tubo en Pipeline, fracturarse en cráneo y se trasladado de urgencia al hospital Queens de Honolulu donde pasó por una cirugía cerebral.

En su emotivo y sincero mensaje, Christensen agradece, asegura que ve el mundo con más claridad que nunca, brinda más detalles sobree la operación que le practicaron y comenta sobre cómo ver a su familia luego del incidente lo hace valorar más todo.

“Los rezos y el amor que inundaron el día del accidente y que siguen llegando son la razón por la que todavía estoy aquí”, señala, en referencia a la cadena de oración que se generó luego de que se supo que se había accidentado.

“Mi reflexión sobre todo esto comienza. Un abismo que apenas puedo comenzar a comprender. Estoy atento y presente. Mis capacidades motoras están intactas. Me siento afortunado, bendecido y muy agradecido. Que el proceso de sanado comience”, concluye.

Lee la misiva completa, traducida al español, debajo:

El 31 de diciembre de 2019 habría sido mi partida del mundo físico. Mi última interacción cognitiva con mi esposa, hijas, familia, amigos y el. Mundo. Si no fuese por la respuesta inmediata de mis rescatistas Andrew Logreco, Kaiborg García y la asociación de salvavidas del North Shore, Daniel Russo y todos los demás, no habría visto el 2020 ni más allá.

Por más extraño que pueda sonar, veo el mundo con más claridad que nunca. Cinco días en el hospital. Finalmente en casa luego de una performance y trabajo increíble del equipo de neurocirugía y trauma del hospital Queens. Removieron la sangre entre el cerebro y el cráneo, suturando las capas meningeas e instalando placas de metal para corregir la fractura.

Ahora, ver a mis hijas sonreír, reír o moverse sutilmente es diferente que una semana atrás. Cambian muy rápido a esta edad. Escuchar la voz de mi esposa y ver sus movimientos suaves en nuestra casa, el amor de nuestro perro y esa luz de la mañana que calienta las fotos en la pared. Familia, amigos. Wow. Los rezos y el amor que inundaron el día del accidente y que siguen llegando son la razón por la que todavía estoy aquí. Gracias.

Mi reflexión sobre todo esto comienza. Un abismo que apenas puedo comenzar a comprender. Estoy atento y presente. Mis capacidades motoras están intactas. Me siento afortunado, bendecido y muy agradecido. Que el proceso de sanado comience.