Las olas de la vida de Juanchi Arca

Tubos y olas gigantes en México, Chile y en su casa en Argentina elegidos y relatados por el propio surfista


Clase, humildad y coraje, tres palabras que definen muy bien a uno de los mejores free surfers de Argentina y de América Latina. Juanchi Arca tiene un olfato gigante para encontrar las buenas, los cojones para mandarse y el talento para completarlas.

En Mar del Plata siempre se lo ve en las mejores de cada swell y en lugares de peso, como Puerto y Arica, es normal viendo como se baja la bomba del día.

En los siguientes párrafos el propio Juanchi hace un repaso por las olas de su vida.

Puerto Escondido en 2012: “Una de esas olas que te hacen el viaje”

Esta una de esas que siempre me acuerdo, me gusta mucho el drop, la forma de la ola y el sifón fue épico, me acuerdo la sensación de ese momento y fue de las primeras olas que me marcaron, Puerto es un lugar único.

Cuando Lucho me mostro la toma entre las palmeras desde el techo del Maresias quedé fascinado en como se nota el poder de esa ola y el sifón, es una de esas olas que te hacen el viaje.

La Parena en 2016: “De golpe el mar se empezó a alinear y no paraba de tirar olas perfectas”

Desde otro ángulo:

Es la playa frente de donde vivo y cuando cuadran las cosas salen olas muy divertidas. Esta fue un principio de invierno donde el frío ya había entrado con todo, me acuerdo que había soplado del sur casi una semana entera y ese día seguía estando la tormenta pero el viento paró con todo.

Cuando fui a ver el mar no se veía muy bueno, bastante desacomodado todavía y no vi ninguna que me convenciera mucho, cuando volví a casa se había cortado la luz a causa de la tormenta y como no se podía trabajar me fui al agua, al principio no encontraba nada, pero de golpe el mar se empezó a alinear y no paraba de tirar olas perfectas.

Me agarré algunas muy buenas pero esta fue la que más me gustó, creo que tiro 4 secciones y cada vez se arenaba más.

Arica en 2017: Cuando “la cosa está seria y el miedo más que presente”

 

El Gringo o Flopos es una ola que visito mucho y los que la conocen saben que esos días que la mayoría de las izquierdas cierran es porque la cosa está seria y el miedo más que presente.

Este era uno de esos días, la izquierda era un cerrón pero entre serie y serie alguna te daba un espacio. Encontré esta ola y pude bajarla y escapar antes de que cierre.

Hasta hoy me acuerdo la pagada y arrastrada que vino atrás con el resto de la serie, es uno de los pocos lugares que, independientemente de que hagas bien la ola, pagas casi seguro y terminas entre las rocas.

El Buey en 2017: “Cerquita de El Gringo está otra ola que también asusta mucho”

Cerquita de El Gringo está otra ola que también asusta mucho. Esta marejada fue la más grande que surfié en esa ola. Las series tardaban y eso hacía que te desorientes mucho en el point, antes de poder agarrar esta ola había bajado algunas pero las series grandes siempre me agarraban desacomodado.

Ya era mediodía, había salido el sol y finalmente me cuadró una que sabía era la última serie antes de que entre el viento, no llegue a acomodarme bien, venía entrando pero vi que me dejo un espacio para darme vuelta y poder entrarle.

Puerto Escondido 2018: “El tubo más grande que me metí en Puerto”

Una del último viaje a Puerto. No iba hace cinco temporadas y ya no aguantaba las ganas de volver y esperar uno de esos swelles que te ponen nervioso desde que los empezás a ver en los mapas.

Corrí algunos swelles con mucha corriente y el crowd estaba más intenso de lo que me acordaba, pero es una playa que siempre te deja una buena si estas atento y dispuesto. Este fue el último swell que me quede a correr y se veía que era el más grande hasta ese entonces.

Estaba previsto para entrar durante el día pero esa mañana ya estaba súper sólido. Entré a buscar una derecha que se veía rodar sola para el lado del Far Bar, estaban todos buscando izquierdas ese día. Apenas entre no tuve ni tiempo de sentarme que se marcó un set y la primera era una de esas derechas, la remé con todo porque sabía que eran pocas las que entraban así, el offshore era fuertísimo y casi no me dejó bajarla, fue un bottom bien largo y metío la primera línea lo más arriba que pude pero el tubo se me hizo inalcanzable, igual fue un buen viaje y el tubo más grande que me metí en Puerto.