Apuntes personales de Franco Radziunas

El joven argentino se autodecodifica en 10 párrafos con información que seguramente no sabías de él


Por Franco Radziunas. Presenta: Quiksilver Argentina Foto de portada: Franco en una buena por Quiksilver/Bendahan

Mi padre era un gran surfista argentino, desde toda la vida surfeó acá en Mar del Plata y compitió en su momento en mundiales y otros torneos, y fue él que me enseñó cuando yo era muy chiquito a surfear llevándome a la playa y haciéndome correr en la orilla. Después, alrededor de mis 10 años ya me metía en olas que para mi edad eran difíciles de correr por la gente, como el Yacht, y como a él lo conocían y lo respetaban, me acuerdo de unas veces que me empujaba en el pico yo entre todos los grandes y me corría de las mejores olas jajaja.

En mi vida, ya de más grande, me influenció fuerte Mick Fanning, porque me gusta mucho el estilo y fluidez que tiene, combinado con el power surf. Miré muchísimos videos de él intentando captar detalles en los giros o maniobras para poder implementar en mi surfing.

Franco de chico, con su padre, Luis, campeón argentino en 1991. Foto de su archivo personal
Fanning, fluido, radical y poderoso, influencia clara en el surfing de Franco. Foto: WSL

La mejor ola que me surfeé en la vida en Argentina fue hace más o menos un mes en Necochea, una izquierda muy tubular que surfié con mi papá, que como estaban las condiciones parecía otro lugar, afuera de Argentina. Me acuerdo de dropear de backside encarrilar un tubo y a la vez ver a mi papá que estaba un poco más abierto  mirándome. De hecho después me dijo que pensó que no había salido; fue un momento épico.

La mejor ola que surfeé fuera de Argentina fue en El Gringo en 2019, en mayo para la época del QS que se hace ahí. Fue unos días después del torneo y como no había tanta gente pude agarrarme una bomba. Fue una de las olas más pesadas que corrí en mi vida porque el swell estaba en su pico y además todo el entorno de El Gringo, con las piedras y la ola genera adrenalina que me encanta. Estaba corriendo con un 6’6 y por eso dropeé cómodo y después me pegué un tubo buenazo y grande que me hizo el viaje.

Algo que me dolió en la vida fue, probablemente, haber perdido mi ultimo año junior por el tema del Covid, porque siento que estaba en mi mejor momento tanto técnico como táctico con mi surf y en el año tenia planeado competir varios torneos internacionales que se cancelaron.

Franco cuando fue finalista del Quik La Paloma en el 2018, un logro que destaca, lo llenó de "alegria y orgullo". Foto: Quiksilver Argentina
"Algo que me dolió en la vida fue, probablemente, haber perdido mi ultimo año junior por el tema del Covid, porque siento que estaba en mi mejor momento tanto técnico como táctico con mi surf y en el año tenia planeado competir varios torneos internacionales que se cancelaron", dice Franco que en la foto se lo ve ganando etapa del nacional juvenil en enero del 2020. Antes de que la pandemia cambiara todo. Foto: ASA

Algo que me llenó de alegría y orgullo fue en el 2018 llegar a la final del torneo open en La Paloma, siendo el más joven en la historia. Siento que desde ahí no solo me motivé muchísimo más por competir sino también empecé a confiar más en mí y en mi surf.

Me gusta que mi surfing se caracterice por ser power surf con maniobras radicales intentando cada día mejorar mi técnica y empujando mi surf a ser más innovador, fuerte y constante

Algún día me gustaría lograr estar entre los mejores surfistas, compitiendo alrededor del mundo, conociendo nuevas personas y lugares. También me gustaría prepararme para correr algún spot de olas grandes.

Una vez me sucedió algo muy gracioso que creo que a pocas personas le ha pasado o al menos yo no escuche de nadie. Estaba surfeando y metí un aéreo que se sintió medio raro al caerlo. Luego me doy cuenta que había pasado algo con el leash. Al salir me di cuenta que en el aire el leash había atravesado la tabla cerca de la punta de una forma muy poco probable. Me pareció gracioso porque entendí que era algo muy raro que sabía que se convertiría en una anécdota graciosa.

Algo que nadie sabe de mí es que en mi familia prácticamente desde que nací el apodo que tengo es “Pilu”, no sé bien por qué, pero así es como me dicen.