La falsa igualdad de género que la WSL anunció ayer

En el CT siguen siendo 16 ellas y 32 ellos, en el QS, que es donde está la carne y hueso del surfing femenino, sigue todo igual, en el tour pro juvenil también


Es decepcionante ver a la WSL con bombos y platillos haciendo propaganda sobre la igualdad de género a medias que presentó ayer, y, peor aun, es ver que varios referentes se creyeron que eso que anunciaron es equidad verdadera.

No lo es, lo sería si el CT fuera un tour con 32 hombres y 32 mujeres, lo sería si el circuito más largo y poblado del surfing, el QS, también hubiera logrado la igualdad, y si también lo hubiese logrado el tour juvenil.

Resulta que, leyendo la letra chica en el comunicado, esa igualdad del titular (“la primera de una asociación global localizada en Estados Unidos”) se traslada solo a las 16 chicas que están en el CT (un CT de 16 damas y 32 hombres), a las 18 competidoras de un mundial junior que tiene 36 hombres (y que es un evento anual), a las seis competidoras de las dos etapas del tour mundial de olas grandes y a las longboarders que compiten en 11 eventos al año que ya contaban con equidad en la mayoría de eventos.

Es desesperante ver que ellas, que supieron pasar por el QS, Lakey, Tatiana, Steph Gilmore, Carissa y demás aparecen celebrando esto como una victoria. Sí, es muy bueno que quien antes se ganaba 65.000 dólares ahora se va a llevar 100.000, pero no se puede presentar como igualdad de género cuando la mayoría de las surfistas de la WSL no la va a estar obteniendo.

Esto no está bien, es poco serio, es falso, es injusto y hasta parece una mentira organizada.

El QS, que es donde está la verdadera carne y hueso de las surfistas profesionales, donde no hay 16 surfistas mujeres sino 500, donde se hacen más de 50 campeonatos al año, y donde más se sufre el ganar el peso para llegar al siguiente evento, en 2019 seguirá igual de desigual. Premios de 25.000 dólares para un ganador hombre en un 6.000 y de 10.000 dólares para la ganadora mujer (siendo mucho peor la cosa para la que se ubica 9, 13, 17, etcétera.

Poniéndolo en términos socioeconómicos, lo que la WSL acaba de hacer es hacer que las ricas sean más ricas y las pobres sigan siendo pobres. Pero lo que es más grave es que le están vendido al mundo que hicieron algo genial que verdaderamente no lo es, parece propaganda soviética en el país de Donald Trump.

Y aquella famosa foto del pro junior en Sudáfrica, la que seguramente levantó el polvo que llevó a esta vergonzosa situación, no cambia, todo sigue casi igual en términos prácticos, salvo por la cortina de humo que esperemos no todos se traguen.