Dejen que Mar del Plata vaya a surfear

Sobre la importancia del surfing en la feliz y la tontería que significa que no se permita ahí


Foto de portada: Juanchi Arca, marplatense de lujo, hace el bottom turn en una joyita del sur de la ciudad. Crédito: Fernando Arca

El valor del surfing en Mar del Plata trasciende fronteras.

El campeón del mundo 1989, Martin Potter surfeó la legendaria ola de Cabo Corrientes y mostró a La Feliz para todo el mundo en la prestigiosa revista Surfer.

Por cinco años el mundial de surfing tuvo a Mar del Plata como etapa clave para definir a los mejores del mundo.

En 1999 el panamericano de surf se hizo en Mar del Plata.

En Mar del Plata nacieron o se criaron cinco campeones del mundo: Lele Usuna, Santi Muñiz y Nacho Gundensen.

Mar del Plata no es solo la capital del surfing argentino sino que es una de las capitales del surfing latino y mundial.

El surfing, ha quedado demostrado, no genera aglomeración de personas ni la propagación del virus, ni nada, absolutamente nada que sea peligroso en el nuevo contexto.

Todos los países de América Latina, con excepción de algunas regiones de Chile, liberaron el surfing.

En Perú, por ejemplo, donde el virus ha causado más muertes que China, el país que vio nacer al Covid, ya se surfea libremente, porque se entiende que en el mar no se propaga y el país logra más felicidad en un entorno económico que está complicado.

Abundantes estudios científicos, de los pocos que hay, pero mantienen consenso, demuestran que el surfing no genera contagios, que en el mar no se contagia el Covid.

¿Cómo puede ser? ¿Por qué Mar del Plata prohíbe el surfing pero permite salir a correr por una poblada costanera?

Es ridículo.

Autoridades: Dejen que uno de los principales motores de su ciudad se libere; en la difícil situación que les toca, elijan decir que sí a los que solo ayudan con hacer lo que hacen.

Solo un acto de ignorancia absoluta puede permitir que esta situación inaudita se mantenga en el tiempo.

El OK al surfing es el camino, es un paso más a la recuperación, a una buena nueva normalidad.