Sobre el nuevo formato de la WSL, lo que es justo deportivamente, el Covid-19 y los intereses de la organización

Cómo el argumento del CEO, Erik Logan para un cambio tan sustancial, es explícitamente el rating y no el bienestar deportivo

Erik Logan, el nuevo líder de la WSL. Foto: WSL

Llama la atención cómo el mensaje del cambio del formato del tour para 2021 emitido por Erik Logan, CEO de la WSL, la semana pasada pasó por la comunidad surfera tan impunemente.

Es de respetar que el señor fue totalmente transparente en cuanto a sus intenciones: Lo que les importa son las visitas, lo que les importa es generar tráfico y poner en la  mesa un trato más jugoso; asegurarse que habrá sangre con un surf off final, por encima de lo deportivo.

No importará si un surfer gana todas las etapas, igual este podrá perder el título en el día final del año.

Logan se justifica con naturalidad total: La serie final del año pasado entre Gabriel Medina e Italo Ferreira fue la más vista en la historia del deporte y puede que eso suceda otra vez pero puede que no y por esto hay que garantizarlo.

El ejecutivo erró, erró feo en sus métodos de comunicación; se olvidó que dirige una organización deportiva, donde importan más cosas que solo el rating y los dólares ganados. Es decir, no presenta en su discurso una justificación deportiva para la decisión que tomaron.

En una entrevista reciente con Tracks, el propio tetracampeón del mundo, Mark Richards señaló que le parecía injusto que el campeón del mundo se defina así, que no está bien que un posible octavo del ranking termine venciendo al que fue mejor en distintas condiciones de olas durante todo el año.

“¿Si vas a tirar todo y hacer que se decida en un solo día, ¿por qué incluso hacer un tour?”, se preguntó el australiano.

Tiene sentido lo que dice Richards, vale la pena leer todas sus declaraciones (click aquí).

Pero lo que parece más  serio es que tácitamente, públicamente, se diga que el objetivo son las visitas y no la justicia deportiva.

Esto es algo que tanto los deportistas (que la WSL dijo estuvieron de acuerdo), como las marcas y el propio público, no debería pasar por alto.

Y la explicación a este suceso es fácil de suponer: La WSL es una empresa privada con fines de lucro, según se ha reportado, la empresa cuyo propietario es Dirk Ziff ha dado pérdidas y se está buscando alguna manera para que finalmente algún día el balance no cierre en números rojos.

Hubo otro intento de llevar adelante este formato pero no se logró, los argumentos para la negativa son los mismos que se establecen en este artículo. Los argumentos que llevaban a que lo ejecuten también son los mismos.

Con la pandemia del Covid 19 y el duro golpe que esto significa para la economía de la WSL, el nuevo formato parece presentarse como un manotazo de ahogado, un último intento para mantener el surfing profesional a flote.

Slater puede ganar nueve eventos en el año, pero el que importará será solo el último. ¿Salvará esto al surfing profesional?  Foto: WSL/Cestari